“Le pregunté al ChatGPT ”, ya no es una rareza ni un gesto curioso: es una escena cotidiana. La frase aparece en conversaciones entre amigos, en grupos de WhatsApp y también en momentos de angustia. No se trata sólo de recetas de cocina o instrucciones prácticas —cómo cambiar una lamparita— sino de algo más: cada vez más personas recurren a un bot para hablar de lo que les pasa.
El mismo bot te lleva a confiarle tus problemas, ya que su diseño apunta a aumentar la interacción y eso implica una voz amable que ofrece cada vez más.
Marc Zao-Sanders desarrolló estudios de la Harvard Business Review que situaron, en 2025, en primer lugar el uso de la Inteligencia Artificial para terapia o acompañamiento. En 2024, ese uso ocupaba el segundo lugar.




























