Marta Paillet: el poder de la palabra para la construcción de la paz

Ciudad 09 de octubre de 2019 Por
La especialista en mediación y miembro fundadora de la Asociación Civil Casa de la Pax Cultura expuso en Sunchales acerca de la capacidad transformadora del discurso y de nuestra necesidad como sociedad de desaprender la violencia. "Desde el punto de vista de la violencia, el mundo está en llamas, no podemos preguntarnos si nos toca o no actuar".
MARTA PAILLET

Marta Paillet es abogada especialista en mediación, consultora permanente del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y, además, una de las fundadores de la Asociación Civil Casa de la Pax Cultura, que cuenta con un Nodo Sunchales.

Este martes visitó la ciudad para presentar una charla que llevó por título "El poder de las palabras", concepto central de la conferencia que brindó en la capilla del Colegio San José ante un nutrido auditorio. Entre los principales temas tratados, la asesora del Ministerio de Educación se refirió a la necesidad de desaprender la conducta violenta, remarcó la capacidad transformadora del discurso y brindó herramientas para un abordaje constructivo de las relaciones conflictivas. 

DESAPRENDER LA VIOLENCIA

Marta Paillet abrió su charla poniendo el acento en una cuestión de base: "La violencia es una conducta aprendida, por lo tanto la podemos desaprender", aseguró. Y justificó su postura argumentando que existe un discurso que se quiere instalar sobre que la violencia es la situación natural de las personas. "Eso les conviene a los que venden armas, que son señores muy poderosos y que manejan mucho dinero. Pero nadie puede contra las personas de buena voluntad, unidas y organizadas".

Paillet, quien también es docente universitaria, explicó que "los dos grupos de trabajadores que tienen mayor porcentaje de licencia psiquiátrica en la provincia son los docentes y la policía". Esto se debe, explicó, a que  conviven a diario con la violencia. Y, sobre este punto, realizó un llamado a la acción a los formadores de docentes porque "no están entrenados para el abordaje constructivo del conflicto, ni tienen las herramientas para trabajar con la violencia que naturalmente van a tener en las aulas, porque es la violencia que está en la calle".

LA TENDENCIA A QUEJARNOS Y EL CONFORT DE LA VICTIMITIS

Para Paillet, reconocer nuestro rol y asumir nuestro poder de decisión y, por consiguiente, nuestra capacidad de acción, es fundamental para construir una cultura de paz. "Tenemos que unirnos y organizarnos, y esto requiere que dejemos una conducta aprendida que es tan negativa como la violencia, que es la queja", expresó, para explicar luego que esa decisión "hace una distinción definitiva entre las personas que van a ser protagonistas y las personas que no".

La disertante insistió sobre este punto, remarcando que las personas deben reconocer y asumir el papel que les toca (principalmente en sus roles de adultos, padres o docentes), y así ser protagonistas de las situaciones que la vida les presenta. Parafraseando a la investigadora francesa Annie Marquier, sentenció que "las personas que están en la queja pierden toda capacidad de acción y pierden todo protagonismo".

En el mismo sentido, aseguró que la posición de confort más grande se llama victimitis, "que es una enfermedad contagiosa. Cuando una persona empieza a quejarse, es muy probable que todos alrededor lo hagan".

"Desde el punto de vista de la violencia, el mundo está en llamas. Y si estamos en llamas, no podemos quejarnos ni preguntarnos si nos toca o no nos toca actuar. Todos estamos llamados porque vivimos en este planeta", remarcó Paillet.

EL PODER DE LA PALABRA

Entrando ya en la etapa más sustancial de su exposición, la mediadora señaló que aquellos que viven en la queja "se pierden la fiesta de la vida. Y perderse la fiesta de la vida por una costumbre aprendida, que además no sirve para nada, es algo para reflexionar". Seguidamente, planteó el interrogante central de la tarde: "¿Sabemos qué efectos tienen sobre nuestra vida y la de los demás las palabras que usamos? Si empezamos a estar atentos, vamos a descubrir cuánto poder puedo poner y cuánto puedo sacar".

Retomando los conceptos formulados por el biólogo chileno Humberto Maturana, Paillet hizo referencia a la capacidad de creación y transformación que tienen las palabras: "Es en la conversación donde se crea el mundo".

Manteniendo esta línea, ancló esta última sentencia a la realidad social que se vive en Argentina, en una fuerte crítica a la metáfora de la grieta: "Hace poco tiempo a alguien se le ocurrió esta metáfora terrible. Cuando yo digo que algo está agrietado, digo que está separado en forma irreversible" aseguró. Y agregó: "Es un acto irracional que la diferencia abra una grieta entre nosotros. Pensar distinto hace a una suerte de separación en eso, pero no en todo lo demás". 

"Cuando esto sucede", continuó "preparamos el camino para la polarización. Y la polarización en el conflicto colectivo, es la antesala para la guerra. Hay que ser menos necios en el uso de las palabras y suprimir esas metáforas".

CASA DE LA PAX CULTURA

pax cultura
La Casa de la Pax Cultura es una Asociación Civil sin fines de lucro que busca promover acciones concretas para una cultura de paz. Fue constituida el 15 de marzo de 2011 y le fue otorgada la personería jurídica el 1º de noviembre de 2011 bajo el Número 982.

Tuvo su origen en el Grupo de Acción por la Paz Santa Fe (GAP Santa Fe), dependiente de Naciones Unidas y creado en Santa Fe, el 13 de abril de 2007.

En 2011 se inicia como Asociación Civil Casa de la Pax Cultura, con los mismos objetivos que originariamente tuviera el GAP: realizar acciones concretas para la construcción de una Cultura de Paz siendo sus fundadores: Graciela Cantero, María Delia Chignoli, Giselle Fournier, Marta Paillet, María Luz Pautasso, Oscar Pautasso, María Elisa Silvestre, Indiana Spada y Estela Tustanovsky.

Recientemente el perfil de esta Asociación Civil ha sido incorporada en el registro de DESA (Departamento de Asuntos Económicos y Sociales) de las Naciones Unidas.

NODO SUNCHALES

La Casa de la Pax Cultura cuenta con nodos de participación en diferentes provincias de Argentina y también fuera del país. Funcionan como una extensión de la asociación civil, ubicados geográficamente fuera del ámbito de la ciudad de Santa Fe. Se unen a sus propósitos y funcionan bajo su jurisdicción y guía, compartiendo sus acciones y objetivos.

El Nodo Sunchales se inauguró el 15 de abril de 2014 y sus focalizadoras son Alicia Torassa, Mariana González y Lidia Beltramino. Los interesados en participar podrán obtener mayor información comunicándose a los teléfonos 420878/ 663629/459075.

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