Claves para el buen almacenamiento de granos

Contenido patrocinado 16 de abril de 2020 Por Contenido patrocinado
La pandemia de COVID-19 llegó en un momento sensible para el campo. De un día para el otro, los países fueron paralizando sus fronteras y limitando sus actividades económicas al mínimo e indispensable. Mismo destino fue el que corrió Argentina tras el aislamiento social y obligatorio que redujo las actividades logísticas y de transporte de granos. De esta manera, la cosecha empezó a acumularse en los campos y sin un plan de contingencia los riesgos de que pueda verse afectada por la temperatura se tornan realistas.
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Silo bolsas: un mecanismo de acopio seguro

Menos camiones de transporte, más documentaciones requeridas para su circulación, disminución de la demanda y precios que fluctúan hacia la baja en el mercado de granos. Ante este panorama algunos productores agrarios que ya contaban con silo bolsas para proteger sus granos no sufrieron un revés importante en cuanto a la calidad de su cosecha. Diferente fue el caso de aquellos que ante la parálisis mundial fueron indiferentes a la pandemia y no tomaron debida nota viendo como sus cosechas perdieron calidad ante fechas de transporte repletas de incertidumbres. Lo cierto es que todavía no es tarde y confiar en silo bolsas es la opción más conveniente puesto que ofrecen un almacenaje hermético que disminuye la concentración de oxígeno y aumenta la de anhídrido carbónico, casi como una atmósfera especial. 

Son varios los factores a tener en cuenta para el buen almacenamiento de granos. La humedad del grano, la superficie de apoyo, el control de la temperatura y el nivel de exposición al sol son algunas de las claves a tener en cuenta. Respecto al terreno, los especialistas de la Bolsa de Cereales Rosario expresaron que el suelo debe ser firme, parejo y alto para evitar la acumulación de precipitaciones en las adyacencias de las bolsas. Es por esto que debe utilizarse la hoja niveladora para emparejar la superficie de apoyo, evitando la rastra y evitando el apoyo sobre rastrojos que pueden perforar las bolsas y romper con la atmósfera especial que se recrea en su interior para conservar los granos con la humedad necesaria.

A la hora del llenado, la bolsa deberá situarse de manera perfectamente recta con una guía. La constancia del llenado también garantizará la uniformidad de la bolsa que muchas veces se torna amorfa debido a interrupciones en el proceso de acopio en su interior. Es fundamental llenar la bolsa con las menores pausas posibles ya que estas son las causales de acumulación de aire ante la disminución en la presión de llenado. Además, el cierre de la bolsa resulta otro punto clave puesto que debe evitar el ingreso de aire y agua. La mejor manera de evitar estos imponderables es la colocación de cierres termosellados diseñados especialmente para el cierre de silo bolsas.

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Un contexto desfavorable para el campo

A la parálisis mercantil y bursátil del mundo se le sumó el descenso en la demanda de granos desde Estados Unidos. Las principales causas de este fenómeno repercutieron directamente sobre la oferta de granos. La soja fue la que sufrió mayores descensos debido a que las industrias norteamericanas que la utilizan para el alimento animal se vieron obligadas a cerrar sus puertas por el coronavirus. De esta manera y ante puertos paralizados los camiones con carga que solían llegar en buena frecuencia para la descarga de granos, ahora disminuyeron su cantidad ante una menor oferta y condiciones de circulación cada vez más estrictas como el certificado único de circulación

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