Vacunación contra el coronavirus a embarazadas: lo que hay que saber

Salud 18 de junio de 2021 Por Chequeado.com
El Ministerio de Salud de la Nación recomienda vacunar contra la COVID-19 a todas las personas gestantes o en período de lactancia que tengan indicación médica. Es debido a que estudios nacionales e internacionales muestran un aumento de la severidad y mortalidad por COVID-19 en este grupo durante la segunda ola. Los datos sobre seguridad y eficacia de las vacunas COVID-19 en embarazadas son limitados, pero cada vez hay más evidencia a favor. Los expertos aseguran que los beneficios superan a los riesgos potenciales.
embarazadas

Ministros de Salud de todo el país consensuaron el martes último en la reunión del Consejo Federal de Salud (Cofesa) la recomendación de incluir a las mujeres gestantes o en periodo de lactancia sin condiciones de riesgo y con indicación médica individual dentro de los grupos priorizados para recibir la vacuna contra la COVID-19. 

“Ya estaba vigente la vacunación de personas gestantes con condiciones de riesgo desde febrero. Ahora se incorporan con la indicación individual de su médico tratante, más allá de tener una condición de riesgo”, explicó la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, quien aclaró que la recomendación cuenta con el aval de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (Conain).

Según la última actualización de los lineamientos técnicos de la Campaña Nacional de Vacunación contra la COVID-19, del 10 de junio último, las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia deberán consultar a su médico tratante para evaluar riesgos y beneficios y presentar una prescripción médica al momento de la vacunación.

Pero, ¿por qué se tomó la decisión de incluir a todas las mujeres gestantes y puérperas entre la población objetivo a vacunar? ¿Qué sabemos sobre la eficacia y seguridad de las vacunas COVID-19 en embarazadas? Te lo contamos en esta nota.

Beneficio versus riesgo potencial
Los datos sobre seguridad y eficacia de la vacunación contra la COVID-19 en mujeres embarazadas eran hasta hace unos pocos meses muy limitados, ya que este grupo fue excluido de los ensayos clínicos iniciales de las vacunas autorizadas. 

Sin embargo, cada vez hay más evidencia (ver acá y acá), especialmente con las vacunas de ARN mensajero (Pfizer y Moderna), que muestran que son seguras tanto para la futura mamá como para el bebé en gestación. También que son efectivas; esto es, que inducen una respuesta inmune similar a la observada en personas no embarazadas y con títulos de anticuerpos incluso más altos que los que genera la infección natural.

“En la actualidad hay más evidencia a favor de la vacunación a embarazadas porque tanto en Europa como en Estados Unidos se han vacunado mujeres que formaban parte de los grupos de riesgo y no hubo problemas. Las vacunas no son a virus vivos, entonces no pueden causar malformaciones ni afectar la salud de las mujeres”, explicó a Chequeado el médico obstetra Mario Sebastiani, profesor adjunto del Departamento de Tocoginecología de la Escuela de Medicina del Hospital Italiano de Buenos Aires.

“Hoy estamos recomendando enfáticamente la vacunación. ¿Por qué? Porque la semana pasada la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, en consonancia con lo que pasa en el resto del mundo, dijo que el 11% de las mujeres internadas en terapia intensiva estaban embarazadas”, advirtió Sebastiani. 

Un estudio publicado en la revista científica Journal of the American Medical Association Pediatrics evaluó a 2.130 mujeres embarazadas de 18 países, incluida la Argentina, y concluyó que las mujeres con COVID-19 durante el embarazo tuvieron un 50% más de probabilidades de experimentar complicaciones, incluyendo parto prematuro, preeclampsia, ingreso a cuidados intensivos y muerte. 

Además, los recién nacidos de mujeres infectadas tuvieron casi 3 veces más riesgo de cuadros graves y de admisión en las unidades de cuidados intensivos neonatales, principalmente debido a parto prematuro.

Un reciente informe del Ministerio de Salud bonaerense muestra que la letalidad por COVID-19 en personas gestantes o puérperas triplica a la letalidad de las personas no gestantes del mismo grupo etario (15 a 49 años): 0,59% versus 0,2%. 

Además, los autores notaron diferencias entre la primera y segunda ola. Mientras que en 6 meses de 2020 fallecieron por COVID-19 12 mujeres embarazadas o puérperas en la provincia, en lo que va del 2021 ya murieron 31 mujeres embarazadas o puérperas y un 43% no tenían comorbilidades.

El Ministerio de Salud de la Nación señala que “las personas gestantes presentan un riesgo mayor de evolucionar hacia formas severas de la enfermedad COVID-19, documentado por un mayor número de ingresos a Unidades de Terapia Intensiva y requerimiento de Asistencia Respiratoria Mecánica. Este riesgo aumentado se observa principalmente en el tercer trimestre”.

Qué dicen las sociedades científicas
La Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires recomienda la vacunación COVID-19 a todas las embarazadas, independiente de los factores de riesgo “debido al aumento de la morbimortalidad comprobado en mujeres embarazadas, según datos nacionales e internacionales”.

También la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) recomienda que todas las mujeres embarazadas y lactantes tengan acceso a las vacunas para COVID-19 ya que considera que “no hay riesgos -reales o teóricos- que superen los beneficios potenciales de la vacunación para las mujeres embarazadas”.

“Actualmente, no hay preferencia por el uso de una vacuna contra la COVID-19 en particular. Las mujeres deben estar especialmente tranquilas porque las vacunas contra la COVID-19 existentes no son vacunas de virus vivos y porque las vacunas de ARNm no causan ningún cambio genético, ya que no alteran el ADN humano”, explica la FIGO en su sitio web.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el uso de la vacuna de AstraZeneca y Sinopharm (hasta el momento no concluyó la evaluación de la Sputnik V) en mujeres embarazadas cuando los beneficios de la vacunación superan los riesgos potenciales. 

En el caso de la vacuna de Sinopharm, aclara que los datos disponibles son insuficientes. “Sin embargo, se trata de una vacuna inactivada con un adyuvante que se usa habitualmente en muchas otras vacunas con un buen perfil de seguridad documentado, incluso en mujeres embarazadas. Por tanto, se espera que la eficacia de la vacuna Sinopharm en mujeres embarazadas sea comparable a la observada en mujeres no embarazadas de edad similar”, destaca la OMS.

Qué pasa con la vacuna de AstraZeneca
En el caso de la vacuna de AstraZeneca, ésta se ha asociado a un síndrome muy infrecuente e inusual que implica trombos (coágulos de sangre) con bajo recuento de plaquetas en sangre. Sin embargo, el Panel de Expertos de Hematología del Reino Unido aseguró que no hay evidencia que respalde que personas con historia previa de trombosis y/o estados protrombóticos, como lo es el embarazo, tengan un mayor riesgo asociada a esta vacuna.

En la Argentina, los últimos lineamientos técnicos de la Campaña Nacional de Vacunación contra la COVID-19 detallan que en los casos de las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, “si en el centro de vacunación hubiera más de un tipo de vacuna disponible, se podrá ofrecer como primera opción una vacuna diferente a AstraZeneca/Covishield”. 

“Sin embargo, si no estuvieran disponibles otras alternativas, no se deberá retrasar la vacunación ya que, a la fecha, no existe contraindicación para recibir ninguna de las vacunas que se encuentran autorizadas en nuestro país y atento a la dinámica de la situación epidemiológica”, aclara el documento realizado por el Ministerio. 

“Si las mujeres embarazadas tienen oportunidad, deberían vacunarse. Sabemos por un colectivo importante que se aplicó la vacuna en Europa y EE.UU. que son efectivas y muy aconsejables, sobre todo cuando hay factores de riesgo como diabetes e hipertensión. Frente a este particular virus, es importante seguir vacunado”, concluyó Sebastiani.

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