Aborto: qué pasó en otros países después de que se aprobó la legalización

Salud 26 de diciembre de 2020 Por Chequeado.com
La evidencia existente sobre los países en los que se legalizó la interrupción voluntaria del embarazo no muestra que haya un aumento en la cantidad de abortos a largo plazo. “La despenalización no aumenta la tasa de abortos, como se suele suponer”, señala un informe de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO).
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Durante el debate en la Cámara de Diputados en que se dio media sanción al proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazado (IVE), varios diputados y diputadas hicieron referencia a lo que había ocurrido en otros países tras la legalización del aborto.

La evidencia existente sobre los países en los que se legalizó la interrupción voluntaria del embarazo no muestra que haya un aumento en la cantidad de abortos a largo plazo. De acuerdo con especialistas consultados, es difícil tener datos exactos de la cantidad de abortos que se producen antes de la legalización, dado que no existen estadísticas oficiales por tratarse de una práctica ilegal. Aunque las estadísticas muestran en ciertos casos un aumento inicial, a largo plazo la práctica se estabiliza o disminuye.

“La despenalización no aumenta la tasa de abortos, como se suele suponer”, señala un informe de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO). Y explica: “En algunos países hay un aumento inicial después de la despenalización, pero es imposible determinar si es un aumento real o el resultado de un subregistro cuando el aborto es criminal, y un mayor registro después de que el aborto se legaliza y no hay razón legal para esconderse”.

A nivel global, el estudio “Incidencia del aborto entre 1990 y 2014: niveles y tendencias mundiales, regionales y subregionales” publicado en la revista médica The Lancet concluyó: “Las tasas de aborto han disminuido significativamente desde 1990 en el mundo desarrollado, pero no en el mundo en desarrollo. Garantizar el acceso a la atención de la salud sexual y reproductiva podría ayudar a millones de mujeres a evitar embarazos no deseados y garantizar el acceso al aborto seguro”.

Uruguay
Uruguay legalizó la interrupción voluntaria del embarazo en el año 2012. Allí, los abortos fueron responsables del 37% de las muertes maternas durante el quinquenio 2001-2005, y cayeron hasta representar alrededor de 8% entre 2011 y 2015, según explica un trabajo publicado por la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia.

“La disminución acelerada de la mortalidad materna que se observa desde el año 2005 es coincidente con la implementación de una batería de acciones sociales y sanitarias de protección de la mujer, que aumenta aún más desde el 2010 con la aplicación de políticas específicas: creación y ampliación de los servicios de salud sexual y reproductiva universales, implementación en todo el país del modelo de reducción de riesgos y daños, implementación de políticas públicas en educación, hasta la despenalización del aborto”, concluye el mismo informe.

El Gobierno uruguayo estimaba que entre 1995 y 2002 se realizaban en promedio 33 mil abortos ilegales por año, y entre 2012 y 2013, tras la legalización, se realizaron 6.676, una cifra significativamente menor al cálculo de aborto clandestino. Luego ha ido aumentando por año, aunque cada vez en menor medida: de 2015 a 2016 aumentaron un 3,8%.  

“Una vez que se legaliza hay un primer momento en el que parece que sube, pero lo que sucede es que estás pasando del dato clandestino al dato legal, no sabés si es que está creciendo porque tenías estimaciones previo a la legalización”, explicó a Chequeado Paola Bergallo, profesora de la Escuela de Derecho de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) e investigadora en temas de derecho a la salud y género.

España, Italia y Portugal
“En Francia e Italia, la tasa de abortos por 1.000 mujeres en edad reproductiva mostró una fluctuación ascendente menor durante los primeros 2 o 3 años después de la despenalización, pero descendió continuamente en el período 1980-1996. En Portugal, donde la ley del aborto se volvió ampliamente liberal en 2007, el número de abortos se mantuvo estable o descendió de más de 18.000 en 2008 a 17.414 en 2013. Esto equivale a una tasa de abortos de 7,3 por 1.000 mujeres en edad reproductiva, que se encuentra entre los más bajos del mundo”, indica el informe de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO).

En España, hasta 2010 sólo se permitía el aborto por ciertas causales (peligro para la salud de la mujer o violación), a partir de su legalización hasta la semana 14 de embarazo el número de abortos se redujo: pasó de 113 mil abortos registrados en 2010 a 95 mil en 2018, según datos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social español.

El informe, sin embargo, aclara: “No existe una relación directa de causa-efecto entre la legalización y un mejor acceso al aborto seguro y una disminución en la tasa de abortos. Una reducción en la frecuencia de embarazos no deseados que conducen al aborto suele ser el resultado de una mejor información y acceso a métodos anticonceptivos eficaces”.

Por otra parte, un informe realizado por el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), la Red de Acceso al Aborto Seguro (REDAAS) y el Centro de Estudio de Estado y Sociedad (CEDES) durante el debate parlamentario de 2018 en nuestro país señala: “En los países donde el aborto es legal, las prácticas disminuyen porque las mujeres ingresan al sistema de salud, acceden a anticoncepción y a un seguimiento médico”.

Ciudad de México
Actualmente la regulación del aborto en México, en general, es restrictiva. Cada estado tiene su propio Código Penal con distintos permisos por causales para interrumpir un embarazo de manera legal. Sólo 2 estados han despenalizado la interrupción voluntaria del embarazo con hasta 12 semanas de gestación: Ciudad de México y Oaxaca.

Cuando Ciudad de México legalizó la práctica en 2007 tuvo un incremento de abortos en los primeros años y luego una baja: “Los índices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran que la legalización reduce el número de abortos con el paso del tiempo. Los primeros años tiende a subir en comparación con las estimaciones de abortos clandestinos pero luego caen drásticamente”, explica el estudio de 2018 de ELA, REDAAS y CEDES.

De acuerdo con el informe “El aborto en cifras”, realizado por Mariana Romero y Silvina Moisés en 2020 para las mismas organizaciones citadas, en la Ciudad de México el número de interrupciones voluntarias del embarazo comenzó a descender a partir de 2015, tras ocho años de implementada la legalización del aborto.

Otros países
El mismo informe indica que en Canadá, donde el aborto es legal desde 1988, el número de abortos ha disminuido con el correr los años: en 2018 se realizaron 85.294 abortos, 9% menos que el año anterior.  

En Estados Unidos la tendencia en los últimos 10 años es al descenso en términos de números absolutos, tasas y proporción. El 91% de las interrupciones se realizó por debajo de las 13 semanas de gestación. 

Un informe conjunto del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), el Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES) y la Red de Acceso al Aborto Seguro (Redaas) señala también estudios sobre Rumania y Guyana, donde las tasas de mortalidad materna por abortos disminuyeron luego de reformas legales más permisivas.

“En ningún lugar son más evidentes las manifestaciones de salud pública del aborto restringido que en Rumania. Las políticas pronatalistas del régimen de Ceaucescu dieron como resultado la tasa de mortalidad materna más alta de Europa (aproximadamente 150 muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos) y miles de niños no deseados en instituciones”, explica este estudio llamado “Las consecuencias para la salud pública del aborto inducido restringido: lecciones de Rumania”.

Por último, Natalia Gherardi, directora de ELA, indicó en este chequeo: “Las muertes maternas por aborto son muertes evitables cuando los abortos se realizan en condiciones de seguridad. Y la legalidad brinda esas condiciones de seguridad porque habilitaría que se realicen con mejor información y con disponibilidad y accesibilidad a métodos seguros para la interrupción del embarazo”.

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