El presidente estará el sábado en Rosario en el Día de la Bandera

País 14 de junio de 2020 Por La Capital de Rosario
El presidente Alberto Fernández confirmó ayer que el próximo sábado 20 estará en Rosario para encabezar los actos por el Día de la Bandera, aunque todavía no se sabe en qué formato se realizará la celebración a raíz del distanciamiento social que impone la pandemia de Covid-19.
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- En febrero, el presidente encabezó el acto por el aniversario 208 del primer izamiento.

“Voy a ir. ¿Cómo no voy a estar el Día de la Bandera en Rosario? Vamos a cuidarnos, nada más”, aseguró el presidente en una entrevista a LT3 de Rosario.

El mandatario agregó que la idea es tomar juramento de manera virtual a chicos de la escuela primaria de todo el país. “En Twitter me escribió una nena y voy a ver si le le puedo cumplir lo que me pidió, que es que a los chicos de 4º grado de todo el país le pueda tomar el juramento de lealtad a la bandera de manera virtual”, añadió el presidente.

Con la confirmación de la presencia de Fernández, ahora hay que ver cómo coordinan Presidencia y la Municipalidad de Rosario los aspectos centrales de la celebración del 20 de junio.

Hasta ahora, y como informó días atrás La Capital, la idea de la Municipalidad es acomodar el festejo a las nuevas formas de estos tiempos; es decir, sin congregaciones de gente. Se habló de que habrá un impulso oficial para que los rosarinos festejen con mensajes alusivos por las redes sociales y cuelguen banderas en los balcones. También está la idea de hacer una caravana de automóviles.

La última vez que Alberto Fernández estuvo en Rosario fue el 27 de febrero pasado, cuando encabezó un acto junto al intendente Pablo Javkin por el 208 aniversario del primer izamiento de la bandera.

En esa oportunidad, el presidente dijo que volvería a Rosario el 20 de junio para el Día de la Bandera. Incluso, en su discurso, animó a los rosarinos a hacer una celebración a lo grande, con desfiles y gente por las calles. Esa idea se derrumbó días después, cuando la pandemia, que en esa fecha tenía a Europa como epicentro, empezó a impactar en el país, por lo que el gobierno dispuso la cuarentena obligatoria el 20 de marzo pasado.

Por otro lado, en la misma entrevista con LT3, el presidente habló sobre la iniciativa oficial de expropiar Vincentin y de la suspensión del viaje a Catamarca al enterarse de que el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, había dado positivo de coronavirus.

Insaurralde, que ayer permanecía internado en un hospital de Lavallol, había estado en estrecho contacto con el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, quien integraba la comitiva de Fernández, por lo que fue separado del grupo y regresó a la Capital Federal.

“Gracias a Dios todos estamos bien, cuidándonos. Tenemos que ser muy cuidadosos y estar muy atentos, eso es lo único que podemos hacer frente al coronavirus”, manifestó el mandatario. Sin embargo, aclaró que es “muy cuidadoso” y cuestionó a algunos medios que “pasaron imágenes donde yo aparecía abrazándome con gente y que supuestamente eran de La Rioja. No es así. Pero hay mucha gente que de muy mala fe muestra imágenes. Lo mismo me pasó en imágenes junto a Gildo Insfrán (gobernador de Formosa), donde nos dábamos un gran abrazo. Y resultó que eran de la campaña de 2019”.

Al entrar de lleno en la crisis de la empresa Vicentin, Fernández aclaró que la “la primera bomba explotó en diciembre 2019 con el estrés financiero de la empresa y que no le podía pagar a los proveedores y la presentación en convocatoria de acreedores. El problema existe desde entonces y desde antes, desde que tomaron créditos a diestra y siniestra y que después se les hicieron imposible de cumplir”.

“Desde que llegué a la Presidencia me hablaban de Vicentin y de cómo el Estado podía ayudar a la empresa, de la cantidad de productores que dejó colgado, de los créditos que tomó de Banco Nación. Todo esto está judicializado”, continuó el jefe del Estado.

“Vemos que la situación se agrava y nadie pone un centavo en Vicentin y los productores dejaron de confiar. Hay 2.600 productores que quedaron colgados y 2.000 empleados que dejaron de cobrar”, amplió.

El presidente recordó que cuando se reunió con el CEO de la empresa, Sergio Nardelli, éste le expuso sus reparos por la expropiación: “¿Cuál es la alternativa? Querían que YPF comprara acciones. Ahí viene un impedimento ético. No hablamos de una empresa próspera donde el Estado hace una inversión. Es una empresa en concurso preventivo de acreedores que difícilmente se salve sola”.

“Reclaman que el Estado se haga cargo de la empresa, pero no de este modo. Si compramos el 60 por ciento de las acciones, ¿cómo explicamos a la gente que hicimos todo eso con todos los planteos de supuestas irregularidades que hay sobre la gestión de Vicentin que van desde vaciamiento hasta lavado de dinero?”, indicó Fernández.

“Lo que más deseo es que sea la única empresa que se expropie. Porque la expropiación es un hecho traumático para el Estado y para el que la padece. La expropiación solo puede ser entendida con criterio excepcional. Quiero que la empresa sea lo que fue. Argentina la necesita funcionando a pleno”, redondeó el mandatario.

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