Confirman que el auto de "Chente" Cipolatti será restaurado por empresas sunchalenses

Deportes 08 de febrero de 2020 Por El Eco de Sunchales
Directivos del Automóvil Midget Club Sunchales, acompañados por el intendente Gonzalo Toselli, confirmaron que la reliquia automovilística será reparada y que la restauración estará liderada por la firma local Collino Machines. Aún se desconocen las causas del incendio pero se presume que el foco ígneo se produjo en el exterior del cobertizo que contaba en su interior con un sistema anti incendios.
Conferencia AMCS

Norberto Cipolatti y Raúl Colombetti, directivos del AMCS abrieron la rueda de prensa realizada este viernes al mediodía en la sede de la entidad. Expresaron su angustia por el saldo que dejó el incendio desatado el miércoles 5 de febrero, donde arrasó el cobertizo que albergaba la histórica máquina vencedora de las 500 Millas de Rafaela del año 1963 y del campeonato de Fórmula Uno Mecánica Nacional de 1966. No solo afectó el automóvil, también destruyó por completo muchas reliquias que allí se conservaban, como la famosa campera roja con la que Chente ganó las 500 Millas, el casco de tela blanca que usó prácticamente en todas las carreras, guantes, trofeos y otros artículos de gran valor histórico.

AutoChente-696x486

Cipolatti recordó el proceso de restauración que vivió el bólido que piloteó audazmente Vicente “Chente” Cipolatti, echando por tierra algunas críticas sobre el lugar de emplazamiento que tenía. A fines de los '80, fue el propio Automóvil Midget Club Sunchales quien rescató la máquina en un desarmadero de la localidad de Presidencia de La Plaza, provincia de Chaco. Con gran esfuerzo de parte de muchos de aquellos que habían forjado su exitosa carrera, comenzaron un primer proceso de restauración. La unidad recuperada pasó a ser parte del patrimonio histórico de la ciudad y fue ubicada en el Museo y Archivo Histórico “Basilio M. Donato”. En 2011, a partir de un convenio entre el Municipio y el AMCS, la máquina fue cedida en comodato para su exhibición y resguardo, en un cobertizo construido a tal fin, prácticamente en el mismo lugar donde se emplazaba el viejo “Circuito del Rosario” de nuestra ciudad, hoy en cercanías del Comedor Los Sunchales, a la vera de la Ruta Nacional 34.

En la conferencia, informaron que aún desconocían las causas del origen del foco ígneo, aseguraron que provino del exterior ya que el interior del cobertizo contaba con un sistema anti incendio y que ya estaban haciendo las gestiones para su restauración, mencionando que podían ser manos sunchalenses las que recuperaran un ícono de la historia sunchalense. La noticia no asombró a nadie proviniendo de la AMCS y el respaldo del Grupo Sancor Seguros. Pero la presencia, minutos más tarde, de Leonardo Collino, presidente de Collino Machines con un encendido discurso donde exteriorizó su pasión por los fierros y su enorme admiración por la historia del auto fabricado por Alfredo Pian, uno de los mejores mecánicos- constructores que dio el país, fue realmente emotivo.

collino-sunchales-chente-restaurar-auto-7

“Ni bien me enteré del incendio corrí hasta el cobertizo para ver que sucedía. Conseguimos sacarlo, evitar que se siga quemando, y con la anuencia de los directivos del Midget Club lo trasladamos a nuestros talleres para evaluar los daños y planificar los trabajos”, relató Collino. Según explicó, habrá mucho trabajo por hacer, ya que quedaron irrecuperables todos los componentes no metálicos, neumáticos y buena parte de la carrocería: “Si bien las partes mecánicas que tiene actualmente no sufrieron grandes daños, tampoco nos van a servir. Al auto hay que restaurarlo con un motor de carreras como el que tenía en los años 60: debemos reproducirlo como era originalmente. El ruido, las vibraciones, la temperatura, te tiene que dar miedo subirte a este auto si no estás un poco loco, como habrá sucedido en aquellos años”, señaló. “Cuando pasan cosas malas, las personas fuertes, que son emprendedoras, tienen la oportunidad de hacer algo mejor a lo que había”, reflexionó el empresario, y resaltó que esta situación tiene que servir para unir a toda la comunidad y al Midget Club, para reinventarse y fundar un proyecto grandioso a través de la recuperación del auto: “Tenemos que ir por más, lograr restaurarlo aún mejor, que el auto vuelva a rugir y a correr a más de 200 km/h como lo hacía entonces”, aventuró.

El emblemático N° 11

En el año 1962, el Automóvil Midget Club Sunchales adquirió el auto N° 11, propiedad de Hugo Galaverna, que había sido fabricado por Alfredo Pian, uno de los mejores mecánicos- constructores que dio el país.

En un principio, el piloto designado era Valerio Betta, pero un accidente sufrido en las primeras semanas de preparación, hizo que Vicente “Chente” Cipolatti, por entonces jefe del equipo de mecánicos, asumiera su conducción.

“El gringo de alpargatas” nunca más se bajó del coche. Con su particular estilo de manejo, heredado de los primitivos y osados midgets fabricados en las diversas peñas de toda la región, Cipolatti llevó a esta máquina a ganar la competencia de automovilismo más importante de esos tiempos: Las 500 Millas de Rafaela, en su edición del año 1963.

La tradicional carrera se llevó a cabo el 8 de setiembre, y “Chente” cubrió las 172 vueltas en 4h 41m 05s, a un promedio de 171,755 km/h, record que quedó inmortalizado para el legendario óvalo de tierra rafaelino.

“Chente” estuvo siempre acompañado por un numeroso grupo de mecánicos y colaboradores de gran capacidad técnica. Viotti, Peirone, Hoermann, Alasia, Manero, Salassa, Bergessio y tantos otros que se sumaban a trabajar en la Peña “El Cacique”, como los Collino, Capovilla, Aicardi, Daga, Savio y los Betta, entre muchos otros.

En el año 1966, el coche del Automóvil Midget Club Sunchales consiguió el campeonato de la categoría Fórmula 1 Mecánica Nacional, después de una decena de competencias en distintos circuitos de todo el país.

Con los cambios tecnológicos y la aparición de las grandes compañías automotrices conformando equipos de competición, el automovilismo nacional se fue transformando. Por esos momentos, el AMCS adquirió un coche más moderno, con motor trasero, que primeramente piloteó “Chente” pero luego fue cedido a General Motors con su piloto estelar, Carlos Pairetti, para disputar las 500 Millas de Rafaela del año 1968. Pairetti ganó la competencia imponiéndose a Eduardo Copello, con el Cooper-Tornado preparado por Oreste Berta, y volvió a traer la gloria a Sunchales.

“Chente”, por su parte, siguió compitiendo con el viejo coche, pero algunos accidentes y la trágica muerte de su amigo Valerio Betta lo fueron llevando al retiro. Su última carrera fue en Rafaela, el 5 de octubre de 1969.

FUENTE COLABORATIVA: Germán Thalman - Pido la Palabra: http://pidolapalabraweb.com.ar/enfoque-empresario/collino-liderara-la-restauracion-del-formula-uno-de-chente/

Te puede interesar