Tiroteo en una escuela de San Cristóbal: la Justicia sobreseyó a Gino C., de 15 años, autor del crimen de un alumno
A siete meses de un hecho trágico que conmocionó a la provincia de Santa Fe y al país, el juez penal José Boaglio dictó el sobreseimiento de Gino C., el adolescente que en marzo de este año ingresó armado a la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal y mató a un compañero de 13 años.
La resolución judicial se produjo tras un pedido formal presentado por los abogados defensores del adolescente, Mariana Oroño y Federico Kiener.
Cabe destacar que dicha resolución no implica que se haya desconocido la participación del joven en el ataque, sino que no puede ser condenado penalmente por el hecho debido a su edad y al régimen legal aplicable cuando ocurrió.
La defensa argumentó que, al momento de perpetrar el atentado, el joven tenía 15 años de edad, por lo que resulta no punible según la legislación vigente en ese entonces. Unos meses después el Congreso de la Nación actualizó la ley penal juvenil y bajó la edad de punibilidad de 16 a 14 años.
Pese al sobreseimiento, se dispusieron medidas de seguimiento y resguardo con intervención estatal.
Cómo fue el ataque en la escuela de San Cristóbal
El ataque ocurrió minutos después de las 7 del lunes 30 de marzo, en los primeros momentos de la jornada escolar. Los estudiantes de la Escuela N° 40 Mariano Moreno estaban formados en el patio interno para el izamiento de la bandera cuando el adolescente, que cursaba tercer año en la institución, abrió fuego contra sus compañeros.
Según las reconstrucciones publicadas por La Capital, el joven llevaba una escopeta escondida en la funda de una guitarra. Después de pasar por el baño, salió con el arma y efectuó entre cuatro y cinco disparos. Uno de ellos impactó en Ian Cabrera, de 13 años, que cursaba primer año y murió en el lugar. Otros ocho estudiantes resultaron heridos.
La secuencia terminó cuando un asistente escolar se abalanzó sobre el atacante y logró quitarle la escopeta. Poco después intervino la Policía, el adolescente fue detenido y el establecimiento quedó evacuado y rodeado por un operativo de emergencia.
La atención sanitaria se desplegó entre el hospital local y otros centros de mayor complejidad. Seis de los ocho estudiantes heridos recibieron el alta durante la tarde de ese mismo día. Otros dos fueron derivados a hospitales de Rafaela y de la ciudad de Santa Fe para recibir atención especializada.
Quién era Ian Cabrera, el alumno asesinado
Ian tenía 13 años y cursaba primer año de la secundaria Mariano Moreno. También jugaba al fútbol en el club Atlético Independiente de San Cristóbal, que expresó públicamente su dolor por el crimen y su acompañamiento a la familia.
El día posterior al ataque, la comunidad le dio el último adiós. Una misa de cuerpo presente en la iglesia local precedió a una caravana que acompañó el féretro hasta el cementerio municipal, en una despedida multitudinaria que reflejó el impacto de la tragedia en una ciudad de alrededor de 15.000 habitantes.
La investigación sobre los vínculos digitales
Además de reconstruir cómo se produjo el ataque, los investigadores avanzaron sobre la actividad digital del adolescente y sus posibles contactos en comunidades que glorifican masacres escolares.
En los primeros días posteriores al crimen, la Policía Federal allanó la vivienda del joven y un comercio vinculado con su familia, por orden de la fiscal Carina Gerbaldo. Las medidas buscaron reunir elementos para profundizar la investigación sobre la planificación del hecho y sus posibles conexiones.
La pesquisa también se extendió a otros adolescentes. El 6 de abril, la Policía aprehendió a un joven en la localidad de Nelson, bajo la sospecha de que mantenía conversaciones con Gino C. y podía haber tenido conocimiento del plan. La investigación abrió una línea sobre una posible red internacional vinculada con la llamada True Crime Community, una subcultura digital asociada con la glorificación de crímenes reales y ataques violentos.