Una obra estratégica para la conectividad regional
El inicio formal de los trabajos fue encabezado por el gobernador Martín Llaryora en Santiago Temple. Allí comenzó la ejecución del primer tramo de 29,4 kilómetros entre Arroyito y esa localidad, con una inversión de 67.760 millones de pesos (IVA incluido) y un plazo de 18 meses. La empresa a cargo es José J. Chediack S.A.I.C.A., mientras que los otros dos tramos —entre San Francisco y Cañada Jeanmaire— están a cargo de Benito Roggio e Hijos S.A.
La autopista forma parte de uno de los corredores bioceánicos Atlántico–Pacífico más transitados del país y conecta la capital cordobesa con el este provincial y Santa Fe. Según Bañuelos, “va a cambiar nuestra conectividad y podrá unir además de Santa Fe y Córdoba, también Paraná, en Entre Ríos. En la Región Centro tenemos gobernadores con mucho diálogo y esta es una ruta clave para fortalecer la región”.
Seguridad vial y antecedentes de abandono
La Ruta 19 registra una de las tasas más altas de accidentes viales por kilómetro en el país. El propio Llaryora, oriundo de San Francisco, señaló en el acto que le tocó presenciar siniestros fatales en el corredor. “Quiero honrar la memoria de quienes murieron en esta ruta”, expresó.
Bañuelos sostuvo que no solo había tramos inconclusos, sino también sectores ya habilitados que presentaban deterioro por falta de mantenimiento. “Es una ruta que requiere una autopista con todas las demarcaciones necesarias para las familias argentinas”, afirmó. La diferencia técnica es sustancial: la autopista tendrá cruces, retornos y distribuidores a distinto nivel, permitiendo velocidades de hasta 130 km/h y reduciendo los puntos de conflicto, a diferencia de las autovías donde el límite es de 110 km/h.
El proyecto mantiene el diseño original, aunque debió rehacerse parte de lo ejecutado por el deterioro sufrido durante los años de paralización. En el tramo de 29,4 kilómetros entre Arroyito y Santiago Temple se construirán tres intersecciones a distinto nivel que servirán como retorno y acceso a las localidades de Tránsito, Villa del Tránsito y Chañarito. Además, se construirá un puente de 150 metros de largo sobre el río Segundo para cada una de las calzadas de la autopista; se ejecutarán obras hidráulicas, construcción de colectoras, colocación de defensas, demarcación horizontal, señalización vertical, iluminación de intercambiadores y forestación de todo el tramo.
La obra incorpora además criterios de sostenibilidad: uso de biocombustibles en maquinaria, asfaltos modificados con materiales reciclados y medición de huella de carbono por kilómetro construido. También se prevé forestación en todo el corredor, con especies autóctonas provenientes de un vivero provincial que produce 100.000 ejemplares por año.
Con más de 3 millones de vehículos anuales entre Santo Tomé y Córdoba, el corredor es clave para el transporte de la producción y el turismo. “Es una obra estratégica para la región y para todo el sistema productivo”, concluyó Julio Bañuelos.