Tecnología Informática Hoy 06 de junio de 2014

¿Por qué contraté Internet de 10 Megas y puedo bajar solo a 1 Mega?

La velocidad de una conexión de Internet es siempre motivo de discusión, dado que nunca es lo que esperamos que sea. Una cosa era cuando la contratamos en el local de la prestadora, en donde el empleado nos habló maravillas del servicio y de cómo íbamos a poder descargar de todo en pocos segundos, y otra cuando vinieron los técnicos de la empresa, la instalaron y la dejaron en funcionamiento.

Los segundos requeridos para descargar se convierten en horas, y ver un video de YouTube a veces puede volverse una pesadilla. ¿Por qué sucede esto? Si hemos contratado un servicio que nos garantiza 10 Megas de conexión, es de esperar que esa sea la velocidad a la que podemos descargar. Lamentablemente esto no es así, y es algo que ni los empleados de la oficina ni los técnicos nos van a decir ni antes ni después de comprar el paquete.

Como siempre, el consumidor está solo, sin que nadie le ofrezca una ayuda, ni le brinde una explicación adecuada. Es por ello que en este artículo intentaremos poner nuestro granito de arena para poder comprender el motivo por el cual nuestra conexión no es lo rápida que debería ser.



Megabytes y Megabits: La diferencia es fundamental


Básicamente, el motivo por el cual no podemos descargar a los 3, 4 o 10 Megas por segundo que nos prometen las prestadoras es que nosotros entendemos esta cifra como Megabytes, mientras que la prestadora lo ofrece como Megabits. Aunque parezca que una simple letra no puede ser la causante de tamaña disminución en la tasa de transferencia de la conexión, es absolutamente cierto.

El término “Mega”, utilizado en las campañas publicitarias de las empresas proveedoras de Internet, nunca hace referencia a que las tasas de transferencia de la conexión son en Megabits, prestándose a mucha confusión por parte de los usuarios que interpretan que el “Mega” es por Megabyte.

Entender la diferencia fundamental: Bit y Byte


Lo primero que tenemos que tener en cuenta para comenzar a comprender por qué nuestra conexión no ofrece la velocidad que contratamos, es entender que sin ninguna duda, Megabyte y Megabit son dos medidas completamente distintas, lo que ofrecerá valores de transferencia realmente muy diferentes.



Para hacer un poco más clara esta cuestión, vamos a repasar un poco de informática básica.
Como sabemos, cada byte consta de 8 bits, un kilobyte está compuesto de 1024 bytes, y un megabyte contiene a su vez 1024 kilobytes.

Desde los inicios de la informática, los términos “bit” y “byte” han sido usados para la medición de transferencia de datos. En el caso de “bit” se expresa como  bit/s, b/s o bps, siempre con la letra “b” en minúsculas para evitar confusiones con “byte”, el cual se expresa como B/s.

Esto siempre ha sido motivo de confusión, y es aprovechado por las ISP para hacernos creer algo que no es cierto. Si bien es cierto que la velocidad de transferencia se expresa generalmente en KB/s (kilobytes por segundo), la velocidad de nuestra conexión a Internet se mide en bits, y si cada byte contempla 8 bits, esta tiene un valor ocho veces más pequeño que el “Mega” que nos brinda la prestadora.



Si queremos saber con exactitud cuál es el valor real de nuestra conexión, tendremos que dividir la velocidad supuesta que nos entrega nuestra ISP por 8. Esto nos dará un valor aproximado, ya que también tendremos que tener en cuenta otros factores como el estado de las líneas, las interferencias y otros, que juegan en contra de la velocidad real.
Para no tener que hacer cálculos, debajo de estas líneas ponemos a disposición un gráfico bien entendible de cuál es la velocidad aproximada de descarga de nuestra línea tomando como base la velocidad que promete la ISP.



Como saber cuál es la velocidad real de descarga de un archivo

Para obtener un valor aproximado del tiempo real de descarga, debemos realizar el siguiente cálculo: multiplicar el valor en Megabytes del archivo por 1000. En este ejemplo usaremos como referencia un archivo de 10 Mb.

10 x 1,000 = 10,000


Luego tendremos que dividir el resultado obtenido más arriba por la velocidad de descarga real que disponemos. Suponiendo que nuestro operador nos entrega 3 Mbps de conexión a Internet, y la velocidad real de descarga es de 384 KB/s, entonces:

10000/384= 26 (redondeando)


Ahora, para obtener el tiempo que le llevará al archivo descargarse a nuestra computadora, el valor obtenido más arriba deberá ser dividido por 60, la cantidad de segundos que contiene un minuto.

26/60 = 0.43 minutos (Menos de un minuto)


Cabe destacar que este es un valor de referencia, ya que como mencionamos al principio del artículo, tenemos que tener en cuenta otros valores como el estado de los cables y las condiciones de la red, que si no están en buen estado siempre obtendremos un menor rendimiento.



Conclusión


Luego de haber comprobado cómo nos han engañado cuando ponemos a descargar un archivo que en teoría debería tardar apenas unos segundos en estar en nuestra PC, no hay mucho que podamos hacer realmente. Lamentablemente, lo más probable es que muchos usuarios no conozcan esta “diferencia” entre las mediciones de las tasas de transferencia que hacen las ISP y las que realmente disfrutamos, empujándolos a muchas visitas a técnicos deshonestos o ignorantes, o ambas cosas a la vez; o a enredarse en inútiles charlas con los “expertos” de las empresas prestadoras en los Call Centers de ayuda, perdiendo gran cantidad de dinero y tiempo en el proceso, hasta que al final, frustrados y cansados de no recibir ninguna explicación, finalizan en la búsqueda de respuestas cuando ni siquiera deberían haber empezado a buscarlas si les hubieran informado de este “pequeño” detalle.

No caben dudas de que las empresas proveedoras del servicio de Internet deberían jugar un poco más limpio e  informar de las tasas de transferencia reales que obtendrán sus usuarios una vez que contraten el servicio que ofrecen, y en este punto somos los usuarios quienes tenemos un poco de culpa, por no informarnos y preguntar todo lo que necesitamos saber con anterioridad a contratar el servicio.

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