Sukerman negó enfáticamente que en la provincia existan vacunatorios VIP

Política 15 de junio de 2021 Por Darío Schueri - Santa Fe
Durante casi cinco horas, el ministro de Gobierno, Justicia, Derechos Humanos y Diversidad, Roberto Sukermann participó de la interpelación a la que fue citado en la Cámara de Diputados. “Los sistemas de control están actuando, y si hubo algún error los responsables pagarán las consecuencias. No existe aval político” afirmó.
Sukerman en diputados

El funcionario provincial concurrió para responder en principio a 26 preguntas sobre el proceso vacunatorio contra el Covi-19 que le fueron entregadas el pasado viernes, tiempo que consideró “insuficiente porque no tuve ni un solo día hábil para asesorarme” se quejó, y las preguntas y repreguntas de los diputados que siguieron la sesión por zoom
 
“Los sistemas de control están actuando, y si hubo algún error los responsables pagarán las consecuencias. No existe aval político” enfatizó el Ministro, quien en todo momento negó que existiesen “vacunatorios VIP” en la Provincia. Respecto de las denuncias por la implementación del sistema de vacunación, Sukerman aseguró que “la provincia tiene sistemas de control y eso no significa que no pueda haber errores, filtraciones o gente que se quiera saltear, pero no es una decisión política. Está claro que en Santa Fe no hay vacunatorios VIP”, al tiempo que insistió que “es absolutamente falso que haya una estructura política avalada por el gobernador y sus ministras y ministros que facilite esto”.

Los diputados radicales Maximiliano Pullaro y Fabián Bastía hicieron notar que “no hubo ningún caso de vacunaciones irregulares que hayan salido a luz e investigadas por actuaciones de la Provincia; todas fueron por denuncias, sea del personal de los centros de salud o de particulares”. Los jefes y subjefe de la bancada radical le señalaron al Ministro que podrían haber tenido la lista de quienes se vacunaron y quienes no, y quienes saltearon colas a través de los respectivos turneros.

Un rato antes, el presidente de la bancada socialista Joaquín Blanco, le había hecho notar al Ministro que otra manera de saber qué funcionarios pudieron haberse vacunado irregularmente, era a través del cruzamiento de datos con el Sistema Provincial de salud que es el SICAP, para poder corroborar con la identidad de la persona. 

Bastía hizo hincapié en que falsear datos para saltear el turno (aducir ser personal de salud o fingir comorbilidades) “es lisa y llanamente un delito, no una irregularidad o una picardía” que se comete, agregó, al amparo de alguien – cómplice – que lo consintió, apuntando al personal de Luz y Fuerza de Rosario también vacunado irregular e ilegalmente en Granadero Baigorria junto con el renunciante vicepresidente de la EPE Alberto Joaquín.

El presidente del bloque de diputados peronistas Leandro Busatto disparó munición gruesa: “Hay algo que une a la oposición, no sólo para quebrar acuerdos preexistentes, sino hacia el futuro: apuestan al fracaso de la campaña de vacunación para obtener un rédito político. Un show para ser transmitido en vivo por TV, pensando sólo en las elecciones”. Busatto no se quedó en medias tintas y agregó: “La convocatoria a Sukerman tuvo ese único propósito: instalar dudas sobre una campaña de vacunación exitosa, especulando electoralmente. Si alguien se saltó la fila, es aborrecible y hubo respuestas firmes del Estado; en Santa Fe ya hay más de 1 millón de vacunados”, asestó.

Sukerman acotó que ya hay investigaciones en marcha: “Queremos dejar absolutamente claro que ante cada situación que no correspondía, el gobierno actuó, y se iniciaron sumarios, Fiscalía está investigando”; tras lo cual subrayó que “desde el primer momento el gobernador Omar Perotti fue absolutamente claro y contundente en cuanto a predicar con el ejemplo. El gobernador decidió que ni él ni ninguno de sus ministros y ministras se iban a vacunar con alguna prioridad ni privilegio y en ese sentido cada uno se vacunó cuando le tocó el turno, con la única excepción de la ministra de Salud, por ser estratégica y estar al mando de todo esto”, indicó.

Joaquín Blanco insistió en que “nos fuimos sin saber qué funcionario o funcionaria autorizó a que se inoculen de manera irregular personas vinculadas al poder”; mientras el diputado radical Juan Cruz Cándido le ponía cifras al escándalo: “Sukerman no pudo dar una sola explicación sobre los más de 200 funcionarios y familiares que se vacunaron cuando no les correspondía”.

Te puede interesar