Un presupuesto piamontés

Política 02 de diciembre de 2020 Por Darío Schueri - Santa Fe
Este lunes, la legislatura santafesina le aprobó al Gobernador Omar Perotti, “el rafaelino piamontés”, el presupuesto 2021 de su propia hechura que, como se preguntara por ejemplo el diputado peronista “Cachi” Martínez: “¿Quién hubiera imaginado que Perotti no iba a administrar austeramente?". Pero que, al decir de la oposición frentista, tenía cosas escondidas en el sótano.
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El socialista Rubén Giustiniani, quien junto con su compañera de bancada Agustina Donnet y Carlos Del Frade, fueron los tres que votaron en contra, apeló a la contradicción de sus pares opositores al señalar que discursearon en contra, pero votaron favorablemente (con excepción de Amalia Granata que se abstuvo). 

El Senado fue el verdadero “teatro de operaciones” del presupuesto 2021

Giustiniani tuvo razón a medias, porque en verdad la oposición en Diputados votó sin modificaciones el texto aprobado el jueves anterior por la Cámara de Senadores donde el presupuesto, desde que ingresó el 30 de octubre, senadores radicales y diputados del FPCyS (Pullaro, Bastía, Blanco, Farías) lo auscultaron minuciosamente para desactivar las minas que, al decir de la oposición, contenía la Ley de Leyes. 

Los senadores peronistas tuvieron la digna y trabajosa faena de lidiar con el Ministro de Economía, Walter Agosto, explicándole que si se oponía a las modificaciones que venían planteando los diputados frentistas, (y varios de ellos también), el presupuesto no pasarían el filtro de Diputados, donde el FPCyS tiene mayoría. Y la opción era entonces patear el tablero y manejarse con el presupuesto 2020 reconducido, lo cual le insumiría un gran costo político al Gobernador Perotti.

“Libre disponibilidad”: terminología clave

En el Senado, radicales y socialistas (y también peronistas) hicieron notar que el Poder Ejecutivo había subestimado la recaudación en más de 60 mil millones de pesos para, en virtud de un “estratégico” artículo de recursos excedentes de “libre disponibilidad”, poder usarlos discrecionalmente. Un mecanismo que no es nuevo: si se entiende que se va a recaudar $100, en el presupuesto se dice que se va a recaudar $80 y que se va a gastar $80. Cuando durante el año se recaudan los $100 que el gobierno sabía de antemano tiene $20 para destinar a donde quiere. Los especialistas suelen denominar a esta táctica como "subestimación ex profesa de recursos para esconder gastos".

Lo mismo podría haber sucedido con los más de 100 mil millones de pesos que Nación tiene que pagarle a Santa Fe por la deuda con Ansés.

Una vez eliminado el uso  discrecional de ese excedente, previendo expresamente a qué tipo de gastos podrán destinarse esos recursos excedentes, los legisladores opositores se encontraron con otro pedido parecido: poder transformar durante el año 100% de los gastos de capital en partidas para gastos corrientes. A esa potestad la aceptaron pero poniendo un tope: disminuir hasta el 40% el gasto de capital, lo cual no es poco. Del Frade dijo que directamente no deberían haber autorizado esa facultad.

Los opositores se encontraron también con que inversamente a la subestimación de recursos (justificado por el diputado oficialista Ricardo Olivera en la “volatilidad de los mercados e incertidumbre económica”) el gobierno, al decir de la oposición, había “sobre estimado” el monto para obra pública al ubicarlo en 72 mil millones de pesos, monto que de no concretarse pasaría a gastos corrientes.

Tampoco le permitieron al gobierno vender “inmuebles improductivos” del Estado triangulando mediante fideicomisos, y sin que la Legislatura lo autorice por ley. También al límite del nuevo endeudamiento lo fijó en pesos y no en dólares. El Gobierno podrá endeudarse en pesos o en dólares, pero esa nueva deuda no podrá superar los 12.500 millones de pesos por más que el tipo de cambio aumente.

También cuidaron que las partidas para municipios y comunas no formen parte de la generosa discrecionalidad gubernamental, sino de asignaciones especificadas, tomando como base que este año – y el que viene con la ley de necesidad pública,  prorrogada hasta setiembre-  el gobierno igual puede distribuir plata según le parezca.

Junto con la prórroga que se solicitaba por un año del estado de necesidad pública, también se recortó a 9 meses la autorización para tomar el endeudamiento no utilizado.

Presupuesto “muy generoso”

Aún con el guadañazo opositor, y de acuerdo con las manifestaciones de propios y extraños, Omar Perotti dispondrá “en blanco” de un presupuesto muy generoso para poder llevar adelante su estrategia de gobierno.

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