Campo El Eco de Sunchales 23/12/2025 09:00

El uso del agua en un campo que enfrenta más variabilidad

El agua se ha vuelto una variable cada vez más inestable dentro del ciclo productivo. Las tecnologías accesibles y de adopción simple comienzan a ganar terreno como herramientas que permiten manejar el recurso sin depender exclusivamente de grandes inversiones.

El agua se ha vuelto una variable cada vez más inestable dentro del ciclo productivo: aparece en exceso cuando no se la espera o falta en momentos decisivos, generando un escenario donde la eficiencia deja de ser un concepto teórico para convertirse en un criterio que atraviesa todas las decisiones del establecimiento. En ese contexto, las tecnologías accesibles y de adopción simple comienzan a ganar terreno como herramientas que permiten manejar el recurso sin depender exclusivamente de grandes inversiones.

La presión creciente sobre el uso del agua en el campo

Las últimas campañas muestran que la demanda de agua no solo proviene del riego. El control de polvo en caminos internos, la limpieza de equipos y el funcionamiento general de ciertas tareas operativas suman un consumo que, aunque fragmentado, influye en la disponibilidad final del recurso. La acumulación de estos usos se vuelve más visible en períodos secos, donde la competencia por cada litro intensifica tensiones que antes pasaban inadvertidas.

A esto se suma la irregularidad climática, que convierte al agua en un elemento menos predecible. La secuencia de lluvias intensas seguida por largos períodos sin precipitaciones altera la capacidad del suelo para retener humedad y genera un comportamiento más errático de las napas, que descienden o suben sin la gradualidad que antes caracterizaba a la región. El establecimiento, entonces, debe adaptarse a ritmos que no siempre acompañan su calendario operativo.

En paralelo, la presión económica también empuja hacia una mayor eficiencia. Cada campaña ajusta márgenes, y cualquier desperdicio hídrico impacta no solo en la disponibilidad sino también en el costo operativo. 

Sistemas accesibles para mejorar el control del consumo

Entre las herramientas que ganan adopción se encuentran los sensores simples de caudal, dispositivos que permiten registrar cuánto se utiliza en cada punto del establecimiento. Aunque no cuentan con la precisión de equipos más sofisticados, aportan un panorama general que ayuda a identificar consumos inesperados o fugas que no se detectan a simple vista. Ese nivel de visibilidad, aun básico, ordena la toma de decisiones y evita pérdidas que suelen acumularse día tras día.

En zonas donde el riego por gravedad sigue siendo habitual, pequeñas modificaciones permiten mejorar la eficiencia sin alterar la estructura productiva. La nivelación de sectores clave, el uso de compuertas más herméticas o la incorporación de mallas que direccionan el flujo generan mejoras notorias en el recorrido del agua dentro del lote. No requieren grandes inversiones, pero sí una lectura fina del terreno y de cómo se desplaza el recurso a lo largo de distintas pendientes.

También se expanden los sistemas de riego suplementarios de bajo caudal. Diseñados para momentos críticos, estos equipos permiten aplicar agua de manera más dirigida, sin necesidad de activar redes completas. 

El rol del almacenamiento en la reducción de pérdidas

El manejo del agua no se agota en la distribución; el almacenamiento también influye en la huella hídrica del establecimiento. Estructuras deterioradas, juntas fatigadas o conexiones que pierden presión generan pérdidas pequeñas pero constantes que, en términos anuales, pueden representar volúmenes significativos. Una parte importante del consumo “invisible” proviene de estos puntos, que suelen quedar fuera del registro diario.

Las soluciones de bajo costo para almacenamiento se expanden en establecimientos donde la demanda es intermitente. Recipientes de menor escala, tanques modulares o estructuras plásticas reforzadas permiten conservar agua sin depender exclusivamente de pozos o represas. La flexibilidad de estos sistemas facilita reubicaciones y expansiones según la dinámica de cada campaña, evitando inversiones que inmovilicen al productor.

En situaciones donde las distancias internas son amplias, el transporte de agua también se vuelve un punto crítico. El uso de un tanque de agua horizontal para abastecer puntos distantes o sectores elevados contribuye a reducir la presión sobre sistemas de bombeo que, de otro modo, deberían sostener recorridos demasiado largos. Estos movimientos más equilibrados dentro del establecimiento disminuyen pérdidas por evaporación, fugas o transporte ineficiente, componentes que terminan influyendo en la huella total.

Tecnologías simples que acompañan cambios estructurales

El monitoreo de humedad superficial, mediante herramientas accesibles como tensiómetros manuales o sensores básicos, permite ajustar decisiones sin necesidad de desplegar sistemas avanzados. Aunque estos dispositivos no reemplazan equipos de mayor complejidad, ofrecen datos suficientes para evitar riegos innecesarios o para identificar momentos donde una pequeña intervención es más eficiente que una aplicación completa.

Las mallas de sombra en viveros o sectores sensibles también contribuyen a la reducción de pérdidas. Al disminuir la evaporación directa y moderar la temperatura del sustrato, permiten que el agua aplicada permanezca por más tiempo disponible para la planta. Es una tecnología simple, relativamente económica y adaptable a distintos cultivos, pero su impacto se siente especialmente en etapas donde el recurso es más limitado.

Otro aporte proviene de la captación de agua de lluvia en estructuras anexas, como galpones, silos o instalaciones de servicios. Mediante canaletas y colectores accesibles, el establecimiento puede recuperar parte del agua que de otro modo se perdería. Esta estrategia se vuelve especialmente útil en regiones donde, a pesar de los períodos secos, las lluvias torrenciales aparecen de manera irregular pero intensa. Captar esos picos y convertirlos en reservas ayuda a equilibrar el sistema.

Un enfoque que evoluciona campaña tras campaña

La huella hídrica deja ver tendencias que no se definen en un solo año, sino en una sucesión de momentos donde el manejo del recurso se vuelve más atento. Con cambios modestos pero sostenidos, el establecimiento encuentra formas de convivir con ciclos que llegan sin un orden predecible.

Esa convivencia moldea el vínculo con el agua, no desde la urgencia sino desde la observación. Lo que ocurra en las próximas campañas dependerá, en gran medida, de esa relación en construcción, más flexible y menos atada a un esquema fijo.

Te puede interesar

Caminos rurales: La Sociedad Rural mantuvo un encuentro con el Municipio

En la reunión se trataron temas vinculados al mantenimiento, reparación y reconstrucción de caminos, recambio de alcantarillas, pedidos de ripio y planificación de los trabajos para los próximos meses.

Fabrina Girard presidirá la Sociedad Rural de Sunchales en el período 2026-2028

Reemplazará al presidente saliente Alexis Astesana. La Asamblea General Ordinaria se llevó a cabo el viernes 18 de Setiembre, en las instalaciones ubicadas en Avda. Belgrano 164.

Santa Fe perdió 290 tambos en un año y la lechería sigue concentrándose

La paradoja es que mientras desaparecen unidades productivas, la producción provincial no sólo se sostiene, sino que aumenta. Podría terminar el año en niveles similares a los de 2025 o incluso mostrar un crecimiento cercano al 3% interanual.

Sociedad Rural de Sunchales pidió una reunión urgente con Pinotti por el manejo hídrico

La entidad solicita una reunión "a la mayor brevedad posible" con el intendente de Sunchales para abrir una instancia de diálogo sobre las políticas de manejo hídrico y prevención de inundaciones que afectan tanto al área urbana como al sector productivo del distrito.

El Gobierno aprobó una nueva vacuna antiaftosa y espera que bajen más los precios

El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, destacó la decisión del Senado de aprobar la vacuna contra la aftosa Artogán, del laboratario colombiano Vecol.

Fiebre aftosa: La Región Centro impulsa un esquema diferencial de vacunación para tambos

La iniciativa fue presentada ante la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y busca reducir el impacto productivo de la inmunización en vacas lecheras sin afectar los estándares sanitarios.