Leyes de Seguridad: El fin del relato de la Paz y el Orden

Política 21 de octubre de 2020 Por Coni Cherep - Santa Fe
Marcelo Saín presentó ante la prensa santafesina los proyectos de ley de seguridad y dejó en claro algo: No habrá Paz y Orden en el corto y mediano plazo en la Provincia de Santa Fe. Al mismo tiempo dejó abiertas muchas dudas respecto al proceso de transición entre «la nueva y la vieja Policía». Prometió el regreso de la Policía Comunitaria, y reconoció que el problema de la inseguridad es «tan o más complejo que la economía o el Desarrollo Social, y nadie le anda pidiendo a sus ministros que den respuestas de un día para el otro»
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Marcelo Saín mostró su cara más amable desde que es Ministro: se sentó frente a una treintena de periodistas de manera virtual, respondió una decena de preguntas sin levantar la voz ni entró en sus habituales ironías contra la oposición. Los proyectos de ley, la única política concreta desde que asumió, llegaron a la Legislatura con mucho atraso, y las posibilidades de que se concreten dependen de algo que el propio Saín descuidó y puso en crisis continuamente: la voluntad de la oposición a la que continuamente acusó de ser socia del delito, y a los senadores del PJ, a los que vinculó directamente con el narcotráfico.

El Ministro sabe que se acabaron los tiempos de las chicanas y que ahora llega el momento de convencer a los demás. Para eso apela a su pasado en la PSA y reivindica aquellos acuerdos que la hicieron posible. tuvo que ir, dice, en 22 ocasiones a ambas cámaras del Congreso Nacional y que al finalizar ese proceso «de izquierda a derecha, todos votaron a favor»

Y entonces volvió a sus metáforas : «Hoy la foto es del gobierno, pero necesitamos que todos salgan en la foto. Todos los partidos políticos y todos los actores sociales que tienen algo para aportar». Apeló a Perón y al Jamón para ponerle sal a la necesidad de la unidad: «Perón decía: que me guste el jamón no significa que me guste encamarme con la chancha». Una mirada graciosa, aunque poco feliz.

Ese detalle lo complica. Querer que las nuevas leyes de seguridad salgan rápidamente no parece posible. De hecho su antecesor, Maximiliano Pullaro, adelantó esta mañana que «van a estudiar todas las propuestas, pero necesitamos tiempo y ampliar las consultas. No fue consultada la policia, por ejemplo. Y no hay reforma posible sin la policia» 

Los proyectos son, con más o menos precisiones, una declaración de voluntad para modernizar a la policia de Santa Fe. Ninguna de las normas contemplan soluciones al presente. Es el proyecto de la casa que soñamos, si. Pero no se entiende dónde, ni con quienes la vamos a construir. Tampoco se explica dónde vamos a vivir mientras se construye. Y tampoco sabemos cómo se va a construir. Es más o menos eso.

Saín plantea una(s) policia(s) europeas. Con una estructura basada en seis subunidades regionales (o Direcciones) que suplantarán a las actuales 19 unidades regionales. Plantea que cada una de esas Direcciones ( ¿o Nodos?) tengan a cargo todas las policias.

Habla de la carrera policial. Habla de formar policias con carreras específicas en cada área. Y habla de un modelo que nos permitirá tener «en 20 años» una fuerza distinta.

Todo muy lindo. Pero no se sabe que va a pasar mañana con el personal que la compone. Ni tira señales para entusiasmar a los que les quedan 20 años de carrera en la actual estructura.

El enorme malestar que existe dentro de la Policía tiene motivos: no sólo degradó a sus integrantes durante 8 meses, sino que pasó a retiro al Jefe de la Policía que Perotti prometió mantener durante su mandato, Victor Sarnaglia. Y a todo eso se le agrega , que los policías necesitan autos que anden y los tienen que empujar, les hacen comprar su propio uniforme, y les pagan aumentos en negro. A los oficiales, se les vencen los chalecos,
no les dan practica de tiro, no reciben capacitaciones desde que asumió el Ministro, y se les adeudan adicionales, como mínimo de 3 meses.

Esa es la policía que debe comenzar el proceso, pero el Ministro insiste en ningunearla. La idea de que habrá una «nueva policía» que reemplazará a esta policía «cavernícola», no tiene plazos ni asoma en el horizonte.

La bola echó a rodar y ahora los tres proyectos tendrán que saltear las observaciones de la oposición. Si eso no ocurre, la gestión Saín tendrá las horas contadas. El propio Ministro puso a las leyes como indispensables para seguir. El problema es que no midió las consecuencias de sus declaraciones y sus modos con propios y ajenos; y llegó la hora de contar el vuelto.

Saín habla de su plan de seguridad con entusiasmo, pero sin precisiones. La realidad, a simple vista, convierte su «Plan» en un asunto muy lejano. La promesa es «seguiremos viendo muertes y violencia, hasta que cambie todo». De golpe, aquel Ministro que vino a comerse a los chicos crudos, termina retomando los argumentos que el FPCYS repitió durante doce años: «La violencia requiere otro tipo de abordajes» dice y acepta que las soluciones pasan por las políticas que venía desarrollando el gobierno anterior y que tanto él como Perotti desarmaron sin darles reemplazos: Los Planes ABRE, VOLVER A ESTUDIAR, NUEVA OPORTUNIDAD y organismos indispensables como la POLICÍA COMUNITARIA, que ahora dice que la instalará «con algunos cambios». ¿ Para que la desarmaron entonces? grillos en el salón virtual. NADIE PREGUNTA.

Saín reconoce que la «transformación» demandará muchos años, y que el efectivo comienzo de la «nueva etapa» llegará con el próximo gobierno. ¿ Cómo dice? Si. El ministro del gobernador que prometió La Paz y el Orden, admite que no será posible ningún cambio hasta entonces. El relato se entierra, y las estadísticas criminales crecen y crecerán, porque el propio Saín advierte que no piensan hacer nada «de la noche a la mañana»

Saín y Perotti terminaron deshaciendo para no hacer nada, y por ahora, todo es papel, es computadora, un hábil declarante, pero cuando se trata de abordar concretamente la realidad y los hechos, lo único que salta es la promesa y el pedido de paciencia. Ya quemaron una cuarta parte del mandato, y lo que tienen son resultados desastrosos: El 65%de los rosarinos dicen que la seguridad empeoró respecto a un año atrás. Solo el 11% dice que mejoró.

Saín es un extraordinario expositor. Un gran panelista de la realidad santafesina. Lo que no pudo hasta ahora, es demostrar que puede ser ministro.

El fracaso se huele a kilómetros. No será sencillo que le voten los proyectos, en blanco. Y uno ya se imagina las escenas de reproches: «Así no se puede gobernar. Nos meten palos en la rueda, no nos dejan avanzar»

Vaya novela. No se entiende por qué el Ministro no hizo todavía lo que puede hacer sin las leyes: pagarle mejor a los oficiales, darles herramientas de trabajo, reparar los autos rotos, organizar un esquema de patrullaje inteligente desde cada una de las unidades regionales. No provocar todo el tiempo terremotos, movidas, designaciones y despidos.

Es lo que puede hacer hoy. No cuenta con otra cosa.

Las leyes son necesarias como política de estado a largo plazo. A eso nadie lo discute. El problema es «el mientras tanto», ese asuntito que se carga cada día más victimas y delitos, con números que parecen asomarse a los peores de nuestra reciente historia. Y eso que ya eran malos los números. De hecho la sociedad los apoyó precisamente por eso.

FUENTE: https://conicherep.com/2020/10/20/leyes-de-seguridadel-fin-del-relato-de-la-paz-y-el-orden/

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