Comienza la quita gradual de las retenciones a la soja

País 03 de enero de 2018 Por
Una de las medidas más controvertidas del gobierno anterior fueron las altas tasas impositivas que pagaron los productores agrícolas que pudieron colocar su mercadería en el extranjero. El boom de la soja hizo que el Estado Nacional haya podido recaudar miles de millones de dólares por este sistema, situación que resultó el punto más feroz de la discusión del campo con el kirchernismo.
92188-0000

Mauricio Macri en su campaña presidencial anunció la quita de las famosas "retenciones", pero no cumplió taxativamente con lo pactado. Si bien favoreció la posición del maíz, el girasol y otras variedades, solo aceptó una quita de 5 puntos del impuesto para la soja en diciembre de 2015 y pospuso una baja idéntica para un año más adelante.

De cualquier manera el "derecho de exportación" no tuvo nuevas variaciones, quedó en el 30% y el Ejecutivo anunció en aquel momento una rebaja gradual a partir de 2018. Es por eso que a partir de estos días las retenciones a la soja comienzan a disminuir de manera progresiva 0,5% por mes hasta que la alícuota se ubique en 18% del valor de exportación de la oleaginosa.

Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) publicado a fines de setiembre, la medida costaría al fisco nacional durante 2018, año en que la retención pasaría del 30% actual al 24%, un poco más de US$ 1.000 millones, lo que según la entidad representaría "el 1% de los ingresos previstos para ese año".

"Esto refuta la idea de que va a existir un alto costo fiscal para el Gobierno Nacional, especialmente cuando se considera que no se está sumando la suba de impuestos que surgirán cuando los productores (con ingresos más altos) procedan a gastar más en bienes de consumo o nuevas inversiones; es muy probable que esa cifra se compense con mayor recaudación de otros tributos", consideraron en ese momento desde la BCR.

Ya no hay "súper ganancias"

El especialista Horacio Busanello considera a las retenciones a la soja en un "súper impuestos" sobre "súper ganancias" y afirma que no son muy comunes en el mundo. En un sitio web (www.horaciobusanello.com) expresa que el Reino Unido los ha aplicado al sector de petróleo y gas (Petroleum Tax Revenue), Australia lo ha hecho sobre la explotación de carbón y mineral de hierro (Minerals Resource Rent Tax) y la Argentina hizo lo propio con las retenciones sobre los precios de los granos.

Además, asegura que sobre la soja, a diferencia de otros commodities, la demanda china se mantiene muy firme. Sin embargo, la seguidilla de abundantes cosechas ha generado una copiosa oferta que provocó la caída de su precio máximo histórico de U$S 650 por tonelada a los actuales U$S 360 por tonelada.

Respecto de este sendero gradualista de las retenciones manifiesta que tiene en cuenta las necesidades fiscales del Estado, pero interfiere de una manera preocupante en el círculo virtuoso del crecimiento agroindustrial argentino.

La conclusión final para la soja, al igual que para otras materias primas, es la misma. Se acabaron los súper precios. No hay más lugar para súper impuestos. La súper renta desapareció. Las retenciones también lo deben hacer.

La eliminación de las trabas a la comercialización de granos y de la mayoría de las retenciones junto con la liberación del mercado cambiario fueron muy favorables para el sector agroindustrial que respondió con un aumento de la producción de granos, salvo para la soja.

El desproporcionado nivel del gasto público argentino está imponiendo un ajuste al sector privado de la mano de una presión impositiva elevada, en general, y elevadísima para el campo, en particular. Por otra parte, la entrada de dólares para financiar el déficit fiscal no solo deprime la cotización del dólar sino también el precio local de los granos al tiempo que la inflación presiona los costos a la suba y la tasa de interés se vuelve insoportablemente alta.

Esta combinación de elevada presión fiscal, costos a la suba, alta tasa de interés y retraso cambiario obliga a repensar el esquema gradual de reducción de las retenciones para dar más oxígeno al productor y potenciar el crecimiento del agro.

Te puede interesar