Llega al país la vacuna contra la culebrilla

Salud 23/06/2014
Una de cada tres personas desarrollará herpes zoster (HZ) en algún momento de su vida, y el riesgo aumenta con la edad. De quienes lo padecen, un 50% tiene un dolor debilitante por más de un mes y, al menos un 25% presenta la complicación más frecuente, la neuralgia post-herpética (NPH), un dolor invalidante que puede durar meses o años luego de la erupción, que es difícil de combatir y que requiere un manejo complejo. A esto hay que sumar que el 90% de los mayores de 40 años tuvo varicela o contacto con el virus que la provoca (el de la varicela zoster), y que ese virus queda latente toda la vida en el cuerpo y puede volver a activarse, especialmente después de los 50 años, y causar el HZ, también conocido como culebrilla.

Por eso es tan importante que en el país se haya presentado esta vacuna, que previene tanto la reactivación del virus como la aparición de la NPH, y que reduce el dolor agudo y crónico asociado. Estará disponible desde septiembre de este año, se indica a personas de 50 años o mayores, es segura y eficaz.

Si bien en Argentina se aprobó en marzo de 2013 por disposición 1850 del Ministerio de Salud y de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT), a nivel mundial hay mucha experiencia sobre su uso: ya se aplicaron más de dos millones de dosis, en EEUU fue aprobada en 2006 por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), y diversos estudios científicos observacionales confirmaron su efectividad.

El zoster y su prevención

La culebrilla se presenta como un sarpullido o erupción en la piel a lo largo de un nervio, y puede provocar cosquilleo o dolor intenso. Las áreas del cuerpo donde suele aparecer son el torso (torácica o lumbosacra), y la cara (oftálmica).

Se trata de una enfermedad que afecta negativamente la calidad de vida en todas sus dimensiones. Asílo demuestran las investigaciones en Argentina lideradas por la doctora Claudia Vujacich de FUNCEI, una de las cuales se publicó en 2008 en la revista Medicina;  observaciones similares se hallaron en distintos estudios internacionales como el de Robert Johnson publicado en 2010 en BMC Medicine. Desde un punto de vista físico el HZ provoca cansancio, pérdida de apetito y de peso, insomnio, reducción de la movilidad o inactividad; en el plano psicológico puede generar depresión, ansiedad, estrés y dificultad para concentrarse; mientras que en el aspecto social ocasiona aislamiento y pérdida de la independencia, al interferir con la capacidad de llevar adelante actividades diarias como vestirse, comer, cocinar, bañarse o trasladarse.

Además de la edad, otro factor de riesgo para padecer esta infección es tener el sistema inmunológico debilitado, ya sea por medicamentos (por ejemplo corticoides) o por enfermedades como el VIH/sida.

Por otro lado, hay que recordar que el tratamiento del herpes zoster solo es efectivo dentro de las 72 horas desde su aparición, y que tiene poco valor para el dolor. Para prevenir, ahora contamos con esta inmunización que es segura y que prácticamente no tiene efectos adversos, solo algunas molestias locales en el sitio de aplicación. Para su indicación el médico no necesita revisar la historia previa de varicela, ya que la mayoría de los adultos la tuvo o entró en contacto con el virus. Además, se puede administrar con otras inmunizaciones, como la antigripal o la antineumocócica, pero en diferente brazo. Los que no pueden recibirla son quienes tengan fiebre mayor a 38º C, los inmunocomprometidos, quienes cursen una patología aguda de moderada a severa, o estén embarazadas.

En la consulta diaria vemos pacientes con culebrilla que experimentan gran sufrimiento y complicaciones. Ahora disponemos de esta herramienta de prevención, por eso es fundamental que todos los mayores de 50 años conozcan que pueden protegerse con esta vacuna, para evitar de ese modo esta enfermedad y el dolor asociado, y tener así una mejor calidad de vida a través de los años.

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