Sé feliz, venga lo que venga

Mujer 10/06/2014
Con frecuencia vivimos frustradas porque nuestros deseos no fueron satisfechos. Tener un hijo, encontrar otro trabajo, mudarnos... Pero gastamos energía sin que podamos cambiar la situación.

Con frecuencia vivimos frustrados porque nuestros deseos no fueron satisfechos, deseamos tener un hijo, encontrar otro trabajo, cambiar de vida, mudarnos, deseamos esto o lo otro y en este esfuerzo gastamos energía sin que podamos nosotros cambiar la situación.

Sea que tu deseo se cumpla o no se cumpla, deberíamos ser felices para no gastar preciosa energía inútilmente y arruinarnos la vida. Observá que no está en nuestras manos que se cumpla o no se cumpla el deseo, así que afanarte hasta la locura es inútil.

Para vivir feliz es sabio no llenarse de deseos, es por tu bien. Observá que cada vez que se te cumple un deseo, este deseo te deja en el mismo lugar en que estabas antes y, además, cada deseo cumplido abre la puerta para que aparezca un deseo nuevo.

No todos los deseos pueden realizarse. Algunos se cumplen y otros no. No todos vinimos a este planeta a tener hijos. Unos lo tienen y otros no.

Debés tener firmeza y decir “venga lo que venga, voy a ser feliz, casada/o o soltera/o, voy a ser feliz, con buen o no tan buen trabajo, voy a ser feliz”.

Si querés casarte, por ejemplo, con esta actitud de ser feliz tendrás muchas más oportunidades de encontrar pareja. Estar casado está muy bien, pero si no lo estás, igual sé feliz. Si tenés un hijo o no, sé feliz.

La mejor actitud en esta vida es decir: “No permitiré que nada opaque mi felicidad”. Si tomás esta decisión, ese será el rumbo del vehículo de tu vida… Además esta actitud y decisión de ser feliz a pesar de la circunstancia está en tus manos, nadie puede tener esta actitud por vos ni inyectártela.

Por supuesto, podemos tener preferencias y decir “me gustaría tener un hijo, pero si no lo tengo está bien”, “me gustaría cambiar de trabajo, pero si no lo puedo cambiar está bien”, “sería hermoso tener un compañero o compañera, pero si no lo tengo voy a ser feliz igual”. Esta es la actitud más sabia de la vida y además el camino más fácil para ser feliz. Los deseos son una cadena infinita sobre la que no tenemos control, no te llenes de deseos.

Te puede interesar