Boudou declaró ante el juez Lijo y pedirá otra audiencia

País 10/06/2014
El Vicepresidente se presentó este lunes a Tribunales por el caso Ciccone. Estuvo más de seis horas ante el magistrado, que impidió que la indagatoria fuera filmada. El funcionario aseguró que pedirá ampliar su testimonio.
Sin cámaras en vivo ni para distribuir después a los medios como pretendía, el vicepresidente Amado Boudou prestó declaración indagatoria ante el juez federal Ariel Lijo este lunes, en el marco de la causa Ciccone. El Vicepresidente estuvo casi nueve horas dentro de Tribunales, aunque la audiencia duró seis horas con dos cuartos intermedios. Al salir del edificio de Comodoro Py, el segundo de Cristina dijo que “terminó la declaración jurídica” pero aseguró que pedirá al juez ampliar su testimonio en otra audiencia.
 
Por otra parte, como la indagatoria no pudo ser filmada ni televisada, quedó publicada en el perfil de Facebook de Boudou, según anunció en diálogo con la prensa a la salida de Tribunales.
 
"Hoy hice mi declaración jurídica, la política la dejaré para otra instancia”, añadió el Vicepresidente rodeado de periodistas en las escalinatas.
Durante la mañana los militantes convirtieron su entrada a los Tribunales porteños en un acto político de apoyo al vicepresidente, que prefirió ingresar al edificio por la puerta principal y caminando entre la gente en lugar de hacerlo directamente en el auto oficial.
 
Cientos de militantes de La Cámpora y otras agrupaciones K se concentraron frente a los Tribunales de Comodoro Py, y el Vicepresidente, una vez que cruzó el vallado y llegó a la puerta principal del edificio, saludó a los militantes, que lo alentaron antes de la indagatoria. Antes se había acercado un par de veces a las rejas para agradecer muestras de afecto. También hubo quien le gritó "ladrón".
 
El funcionario salió de su casa de Puerto Madero poco después de las 10 de la mañana. Inclusive, habló con medios afines, donde consideró que "está en juego si el poder está en el pueblo o en manos de unos pocos".
 
El exministro de Economía comenzó a declarar después de las 13 y a las 15 hicieron una pausa para almorzar. La indagatoria se retomó minutos después, indicaron medios porteños. Después de las 17 hubo otro cuarto intermedio y la audiencia se extendió hasta cerca de las 18.30. Sin embargo, Boudou salió del edificio a las 20.30.
 
Lijo investiga a Boudou por presuntas negociaciones incompatibles con la función pública para la compra de una imprenta de papel moneda. El magistrado fue calificado como un "mamarracho" por el propio Vicepresidente, que por estrategia adoptó, al menos en la previa, un ataque sistemático a la Justicia.
 
Su declaración no fue televisada en vivo, una alternativa que había pedido Boudou pero que el magistrado le denegó. Igual, el vicepresidente avisó que filmaría todo el trámite, pero tampoco pudo. 
 

El vicepresidente, ya dentro de los Tribunales Federales porteños.

Lijo accedió en cambio a adelantar la toma de declaración, pues inicialmente había citado al funcionario para el 15 de julio, justo cuando Boudou estará a cargo de la Presidencia argentina porque Cristina Kirchner estará en un viaje oficial.

De acuerdo al auto de citación firmado por Lijo, el Vicepresidente está acusado de haber comprado, junto a José María Núñez Carmona, empresario y amigo del funcionario, la imprenta de papel moneda Ciccone Calcográfica en septiembre de 2010, cuando Boudou estaba al frente del Ministerio de Economía argentino.

La compra se habría realizado a través de la firma The Old Fund, presidida por Alejandro Vandenbroele, "con el fin último de contratar con el Estado nacional la impresión de billetes y documentación oficial".

Vandenbroele es señalado como presunto "testaferro" de Boudou, vínculo negado por el Vicepresidente, quien estuvo al frente del Ministerio de Economía entre julio de 2009 y diciembre de 2011.

En julio de 2010, un juzgado del fuero comercial declaró la quiebra de Ciccone -denominada actualmente Compañía de Valores Sudamericana- a petición de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) por deudas impositivas.

La Justicia levantó la quiebra tres meses después, a solicitud de la propia empresa, tras haber negociado un plan de pagos con la Afip, y luego la imprenta quedó en manos de The Old Fund.

La acusación

Según el auto de citación, Boudou, "aprovechando su condición de funcionario público", y Núñez Carmona, habrían acordado con los entonces dueños de Ciccone la cesión del 70% de la empresa "a cambio de la realización de los actos necesarios para que la firma pudiera volver a operar y contratar con la Administración Pública".

Boudou, según el escrito, "habría tenido injerencia, de forma directa, presenciando las reuniones para la adquisición", y, junto a Resnick Brenner, jefe de asesores del Fisco, "en el trámite de un plan de pagos ilegal en la Afip".

"Asimismo, habría intervenido, a través de personas interpuestas, en los actos necesarios para el levantamiento de la quiebra, con el objetivo de obtener el certificado fiscal para contratar con el Estado nacional. Esa finalidad se habría visto satisfecha una vez que Boudou ya era vicepresidente en, al menos, una oportunidad con Casa de la Moneda", afirma el auto.

 

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