Lenguaje no verbal: cómo usarlo para la conquista

Mujer 09/06/2014
Las señales corporales transmiten mucho más de lo que imaginamos. El contacto ocular, la dirección de los pies y un asentimiento con la cabeza pueden determinar el éxito o el fracaso del levante. Lo primero, tener en claro qué buscamos: ¿sexo casual o una relación de pareja?

Tanto para las mujeres como para los hombres, no hay levante exitoso si no hay claridad en las señales que se comunican al sexo opuesto. Son mayoritariamente no verbales, inconscientes e involuntarias, y comunican más de lo que imaginás.

Las señales se transforman en ventaja cuando fluyen conscientemente, con naturalidad y con decisión. Y se vuelven desventaja cuando, como resultado de ellas, se te acercan hombres que precisamente no tenías en mente.

Da igual si sos una chica con personalidad o una más tímida: no todos los hombres buscamos lo mismo. Por lo tanto, lo primero que debés tener claro es qué tenés en mente con esta conquista. ¿Sexo casual o una relación?


Si buscás una noche de diversión:

1) Al ingresar a un boliche, el primer contacto ocular con la “presa” se debe sostener fijamente por más de cuatro segundos. Se centra en el rostro.

2) Segundo contacto ocular debe recorrer al hombre de pies a cabeza en un rango de tiempo no mayor a un segundo y estando a una distancia no mayor al metro y medio (que ya otorga cierto grado de intimidad).

3) Estando ya en conversación con el hombre en cuestión, si algo te causa gracia o intentás conseguir su total atención, depositá (sin presionar) tu mano sobre su pecho por no más de dos segundos durante algún intervalo de la conversación, cuando sea tu turno. Casi como un hecho accidental.

4) Si sos de aquellas que va al frente, estando sentada junto a él podés, en algún momento que estés de acuerdo con sus dichos, depositar tu mano sobre la pierna más cercana. Se trata de una “toma de posesión”.

5) Si el hombre se mantiene en el lugar, vas bien encaminada.

6) Si hasta aquí el hombre no ha respondido con sus señales a las tuyas, mejor no perder el tiempo y continuar la búsqueda por otro lado.


Si buscás iniciar una posible relación de pareja:

1) El contacto ocular no debería durar más de dos segundos como máximo. Es lo suficiente para que el hombre advierta que fue calibrado y medido. No superes ese tiempo porque puede presumir que la intención es otra.

2) Si estás con un grupo de personas de distinto sexo y el hombre que te interesa está cerca tuyo, al costado o al frente, debés orientar tu cuerpo (pelvis y pies) en dirección hacia él. Esta es una variable vectorial que devela las preferencias que tenemos por algo o alguien.

3) Si ya lograste conversación exclusiva con él, una forma sutil de demostrar tu interés es depositar (sin presionar) alguna de tus manos en el antebrazo del hombre.

4) El ego masculino necesita confirmación. Precisa saber que está haciendo lo correcto, que va en el sentido apropiado. Por eso, cada vez que el hombre finalice alguna idea, hacé un simple asentimiento con la cabeza con una leve inclinación hacia la derecha o la izquierda. Eso refleja el interés que tenés hacia él y sus comentarios.

5) Extender fonéticamente la última sílaba (sin llegar a la exageración de Marilyn Monroe en su recordado “…Mr. President”) y finalizarlas con una leve inflexión tonal permite que el hombre preste mayor atención en la mujer que tiene al frente. Este recurso sugiere simbólicamente llevar al hombre a épocas de primera infancia donde era protegido por su madre y donde ella lo era todo para él. Es especialmente útil cuando se trata de lograr atención del macho con respecto a otras hembras que lo rodean.

 

Cualquiera sea el objetivo...

Los actos no verbales se basan en el comportamiento que todo animal (incluyendo el ser humano) activa cuando está frente a un miembro del sexo opuesto que es de su interés. Son muchos más que los descritos en esta nota, pero estos son un punto de partida hacia el flirteo, para que una conquista tenga el final que esperás.

Por supuesto, estas señales tienen éxito en la medida en que sean retribuidos por el macho en cuestión, lo que genera un círculo virtuoso que se alimenta por sí mismo. El resto de la historia, depende de vos…

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