¿Existen los alimentos que pueden boicotear los intentos por bajar de peso?

General 11/06/2014
¿Por qué por más que lo intente, no puedo parar de comer chocolate? ¿Cómo puede ser que el helado termine siempre por frustrar mi dieta? Estos son interrogantes muy frecuentes en la consulta nutricional.

Si bien el término «adicción» no es el más adecuado para definir estas conductas tan comunes, las investigaciones afirman, cada vez más, que existen componentes en la alimentación que generan un importante grado de dependencia en nuestro organismo. Esto nos lleva a no poder dejar de comerlos y, en consecuencia, caer en conductas inadecuadas que terminan por frustrar cualquier tipo de dieta que emprenda.
La industrialización de los alimentos ha favorecido la aparición de comestibles que generan estímulos a nivel gástrico y cerebral que provocan un consumo irrefrenable. Basta con pensar en lo que genera en nuestros sentidos los aromas provenientes de una panadería o una casa de comidas rápidas.
El alimento es el primer antidepresivo que encontró el ser humano ante situaciones angustiantes. Esto se da porque las carbograsas (mezcla de hidratos de carbono con algún tipo de grasa) presentes en ciertos alimentos estimulan la liberación de endorfinas y/o derivados canabinoides (similares a la marihuana), que hacen que una persona se sienta reconfortada después de una buena comida. Todo alimento que estimule la liberación de endorfina tiene capacidad adictiva; «panza llena, corazón contento» frase muy acertada en este sentido.

¿Cuáles son los
alimentos más adictivos?
•Salado: todos los fritos (papa frita, huevo frito, empanadas, etc.), las comidas rápidas («chatarra»), pizzas copetín (chizitos, palitos, pororó, nachos, etc.) y el asado muy grasoso (en especial las achuras), entre otros.
•Dulces: las tortas (pastafrola, mil hojas), las galletitas dulces de alto tenor graso, los bocaditos de copetín, el chocolate dulce (no el amargo, que no es muy adictivo), los bombones y los helados a la crema, entre otros.

¿Cómo frenar la tentación?
Una de las recomendaciones habituales es comer en la instancia de «apetito» y no de «hambre», ya que en esta última fase se pierde la capacidad de seleccionar correctamente lo que debemos ingerir.  Para ello la organización y el fraccionamiento de las comidas es «clave». Tener previsto colaciones entre comidas como por ejemplo una barrita de cereal o un alfajor de maizena si prefiere lo dulce, o una porción de queso magro, picles o aceitunas si gusta más de lo salado, son una buena opción.
Aprender a comer bien requiere decisión, entusiasmo, disciplina y perseverancia. No le tema a los cambios, todo depende de usted. El profesional nutricionista lo ayudará para que desarrolle habilidades propias que le permitan alcanzar y mantener un peso corporal más saludable.

Lic. Belén Romero

Profesional

María Belén Romero
Lic. en Nutrición
MP: 434
Estudio Vida
Consultas al: 15660973

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