Anuncian la primera vacuna universal contra la meningitis B

Salud 02/06/2014
Por la redacción de DocSalud.com.- La meningitis bacteriana o enfermedad meningocócica es una afección que no espera. Cuando se detecta, suele ser demasiado tarde, ya que es capaz de matar entre las 12 y las 48 horas.

Si bien recomiendan tratarla con antibióticos para evitar su gravedad, estos no siempre son una opción, ya que tardan en hacer efecto. Una inmunización completa para la mayoría de las variantes del meningococo B siempre fue un desafío. Pero ahora, científicos internacionales anunciaron en el país que la primera vacuna universal contra al menos 2 mil cepas de esta bacteria podría llegar a Argentina a fines de este año.

Para los serogrupos A, C, W135 e Y ya existían vacunas eficientes desde principios de 2000 y en los últimos años están disponibles inmunizaciones que combinan todos esos grupos y que ofrecen protección desde los dos meses de vida. Sin embargo, una inmunización universal contra el B, uno de los serogrupos más frecuentes en nuestro país, fue siempre un desafío.

La inmunización fue desarrollada por el multipremiado doctor Rino Rappuoli, nominado en 2013 como la tercera persona más influyente a nivel mundial en el campo de vacunas y quien en 1996 inició sus investigaciones sobre el meningococo B junto a Craig Venter, científico que tres años más tarde se hizo famoso por su proyecto de secuenciar el genoma humano.

El antígeno fue aprobado en Europa en enero de 2013 por la Agencia Europea de Medicinas (EMA, por sus siglas en inglés), además de Australia y Canadá. Ahora, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) está evaluando su aprobación, aunque todavía la empresa elaboradora no pudo confirmar una fecha exacta, ni tampoco los costos.

El experto, que se desempeña como Director Global de Investigación y Desarrollo para Novartis Vacunas con sede en Siena, Italia, arribó al país para participar de un congreso en Rosario y de un encuentro con periodistas en Buenos Aires. En ambos eventos dialogó sobre este descubrimiento revolucionario que ameritó un fast track en sus etapas de investigación, es decir, un proceso en el cual no se no se completa una de las fases (en este caso, la II) por la urgencia que amerita el lanzamiento.

“La vacuna contra el meningococo B siempre fue un desafío porque para elaborarla, los métodos tradicionales no bastaron y hubo que encontrar una tecnología revolucionaria” , dijo Rappuoli a DocSalud.com, para luego explicar que esta inmunización fue desarrollada con el método de “vacunología inversa”, derivada del análisis de genomas.

“Con este abordaje, en lugar de hacer la vacuna a partir de virus y bacterias crecidas y más tarde probar si funcionan en el laboratorio, se lee la información del gen en la computadora, la hacemos funcionar allí mismo y más tarde diseñamos la vacuna”, agregó.

Elaborar vacunas con las nuevas tecnologías en base a la información del gen es un proceso que años atrás hubiera parecido de ciencia ficción. Sin embargo, hoy es una realidad y para ilustrar las posibilidades de este abordaje, Rappuoli expresó que “es bueno tener sueños, siempre y cuando se adapten a la tecnología creciente”.

Antes, para elaborar una vacuna “se debía transportar un virus o una bacteria en avión, con todos los riesgos que eso implicaba”. Hoy, sin embargo, “en sólo cinco días se puede fabricar un virus o una cepa bacteriana de forma sintética en la computadora y usar su información en lugar del patógeno mismo para obtener una inmunización”.

Al basarse en la lectura de la información a través de la computadora, este abordaje genómico es aplicable al diseño de otras vacunas. De hecho el experto italiano adelantó a este medio que está diseñando con su grupo de investigación “una inmunización contra el estreptococo B, que causa sepsis” y que está a punto de ingresar en la fase III.

Lo que la inmunización representa

La enfermedad meningocócica, según la Organización Panamericana de la Salud, posee una incidencia baja en las Américas, pero es de alta agresividad. El meningococo B es uno de serotipos más frecuentes en la región y en el país. Con cerca de 300 casos por año, esta variante es junto con la W135 la que más se reporta en Argentina. Para el segundo serotipo ya existía una vacuna universal, pero no para el primero.

Hasta ahora la única inmunización contra la meningitis B era la cubana, que si bien demostró eficacia en epidemias no protege contra todos los serotipos.

Rappuoli explicó que “la vacuna que se usó en Cuba, Noruega y Nueva Zelanda es perfecta para frenar una epidemia de una sola cepa”, pero la inmunización que se usó en un país “tendría cero eficacia en otra nación, con otra variante”.

Esto sucede porque la inmunización que existía hasta ahora “se había elaborado con una tecnología llamada vesícula de membrana externa, en la que se hace crecer la bacteria de forma tradicional y se usan las vesículas obtenidas para inmunizar”, indicó el experto italiano.

“La nueva vacuna es universal y protege contra dos mil cepas del meningococo B. Sabemos que esta bacteria tiene en realidad millones de cepas, pero las que cubre esta inmunización son representativas de la población mundial”, indicó el investigador, quien también participó como científico visitante en la Universidad de Harvard.

Agregó que además estas dos mil cepas “representan a familias de otras cepas, por lo que confirmamos una protección aún mayor”, agregó

La meningitis bacteriana o enfermedad meningocócica, que se transmite por secreciones respiratorias y de garganta a través de gotitas que permanecen en el aire, afecta a las membranas del cerebro y la médula espinal. Sus síntomas -que abarcan fiebre, dolor de cabeza severo, rigidez en la nuca, confusión, náuseas, vómitos y fotosensibilidad- aparecen de manera repentina.

La patología afecta principalmente a bebés, niños y adolescentes, aunque en las Américas el grupo más perjudicado es el de los menores de cinco años. Como ataca en edades tempranas, las nuevas inmunizaciones que combinan los distintos serotipos del meningococo, fueron preparadas para aplicarse a partir de los dos meses de vida. Lo mismo ocurre con esta nueva inmunización que, para lograr su máxima eficacia se debe aplicar a los 2, 4 y 6 meses, además de un refuerzo a los 12 años.

“Es importante que las vacunas puedan administrarse desde los dos meses, porque muchos de los casos ocurren entre los cuatro meses y el primer año de vida”, especificó el experto.

Si bien la meningitis bacterianas es más común en bebés, niños y adolescentes, Rappuoli explicó que la enfermedad también se presenta en lugares donde se concentra mucha gente como en los campus de las Universidades y que también reaparece en adultos mayores, por lo que inmunizar a los niños serviría también para proteger a sus abuelos, como en el caso del neumococo.

La investigación, paso por paso

Antes de que Craig Venter se hiciera mundialmente famoso por secuenciar el genoma humano en 1999 trabajó junto a Rappuoli para descifrar el del meningococo B. En 2001 ambos expertos publicaron en conjunto un trabajo en la revista Science en el que anunciaron el enfoque genómico como una nueva tecnología para producir vacunas.

Además de una aval generalizado en Europa, la comisión asesora en materia de salud del Reino Unido recomendó la aplicación de la vacuna contra la meningitis B en todos los recién nacidos.

Bajo el mismo enfoque genómico, Rappuoli continúa en la investigación de nuevas inmunizaciones, que en palabras del mismo experto “han hecho algo increíble por la humanidad”.

Además consideró que las vacunas preventivas son vitales “en épocas en la se desarrolla resistencia a los antibióticos” y recordó que hoy, gracias a ellas, muchas enfermedades antes mortales hoy son sólo un mal recuerdo, siempre y cuando se mantengan coberturas altas.

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