Ácido hialurónico: ¿qué es y para qué sirve?

Mujer 07/05/2014
Alisar las arrugas ya no es suficiente; para estar radiante, el rostro debe tener volumen. Te contamos todos los secretos de esta sustancia estrella

En la batalla contra los signos del envejecimiento, hoy el foco está puesto en mantener en pie las estructuras que dan soporte al rostro y asegurar su volumen. Los rellenos estéticos son los que cumplen esa función. De todo el arsenal de recursos disponibles, los especialistas se inclinan por el ácido hialurónico.

Producida naturalmente por el organismo, esta sustancia se encuentra en nuestra piel y tiene la capacidad de retener gran cantidad de agua y aportar hidratación y volumen. Funciona como vehículo transportador de nutrientes y, externamente, confiere a la piel un aspecto más suave e hidratado. Sin embargo, con el proceso de envejecimiento, esta sustancia se degrada y el organismo disminuye su capacidad de reponerla. El resultado es la pérdida de volumen, el contorno facial y la aparición de arrugas estáticas que otorgan al rostro una apariencia envejecida y cansada.

Con ácido hialurónico se puede recuperar, delinear y definir el contorno de los labios, tratar las comisuras, alisar las arrugas a su alrededor, dar sostén a las líneas de marioneta que, en la juventud, aparecen cuando sonreímos pero que se instalan para no marcharse cuando comenzamos a envejecer, y restaurar suavemente el volumen dándole un aspecto natural a pómulos y mejillas. La buena noticia: lograrlo es posible.

SUSTANCIA ESTRELLA

En materia de rellenos no permanentes –aquellos que con el tiempo el cuerpo absorbe y elimina gradualmente– el ácido hialurónico de última generación (uno de los más conocidos es el sintetizado por laboratorios Allergan) se ha convertido en el preferido de los profesionales. Retiene hasta mil veces su peso en agua –por eso se dice que tiene efecto esponja–, estimula a los fibroblastos, las células encargadas de fabricar el colágeno, ocupa los lugares en los que este último desapareció por envejecimiento y repone el volumen perdido brindando hidratación y flexibilidad a la piel. "Como es reabsorbible, la piel lo degrada lentamente impidiendo su acumulación innecesaria", aclara el Dr. Pablo Pagano, Médico Dermatólogo y Director de la Clínica Dermis Neuquén.

Al tacto, es un gel de consistencia suave, lo que trae resultados más naturales y reduce la hinchazón del procedimiento. Además, está formulado con lidocaína, lo que reduce la molestia de la inyección. "Es un producto con altísima maleabilidad, seguro, aprobado por las distintas agencias regulatorias del mundo, con inflamación casi nula, larga duración, y que, por ejemplo, deja una suavidad en los tejidos idéntica a la estructura normal de un labio", asegura el doctor Raúl Banegas, médico especialista en Cirugía Plástica y Director del Centro Arenales.

•Labios. Comunes a otras zonas de la cara, los factores que colaboran en el proceso de envejecimiento también dejan su marca en los labios. El fotodaño, la mala hidratación, la poca humectación con productos específicos o vivir en áreas áridas y secas son algunos de los motivos que pueden hacer que nuestros labios se vean poco turgentes.

Pero fue un descubrimiento del Dr. Rod Rohrich, Profesor y Director del Departamento de Cirugía Plástica del Centro Médico de la Universidad de Texas Southwestern, el que dio un vuelco al tratamiento de la pérdida de volumen en esa área de la cara. Rohrich reveló que, además de la estructura ósea, los músculos y la piel que dan forma a un rostro, existen las almohadillas grasas –presentes también en el labio superior e inferior– que terminan de definir un rostro turgente, juvenil y saludable. "Con el paso del tiempo, estas bolsas adiposas sufren una atrofia progresiva y pierden su volumen con el consiguiente desinflado facial. Por esa razón comienzan entonces los primero efectos de pérdida de turgencia y luminosidad. Luego sigue el deterioro del delineado de los labios, junto con la caída de esas dos prominencias verticales que van del labio a la nariz", explica el Dr. Banegas. Pero la historia no termina ahí. "Hay estructuras ajenas al labio que le dan vida y proyección, y esta es la arcada dentaria, sobre la cual se apoya el labio. En caso de mujeres con falta de piezas dentarias, aunque tengan fundas, o implantes, se nota un aceleramiento de la pérdida del volumen óseo, que es la estructura que le brinda soporte a los labios".

El estadio final del envejecimiento es el alargamiento del labio superior: su altura normal –tomada desde el arco que se forma en el medio hasta la base de la nariz– debe ser de entre 13 y 16 mm; en pacientes de más años se observa un alargamiento de esta estructura, llegando a 20 o más milímetros.

Tratamiento: consiste en la reposición del volumen labial con la aplicación de ácido hialurónico, tanto en términos de tejidos profundos, como también en cuanto a la pérdida del espesor de la propia piel, causante fundamental de las arrugas peribucales.

•Contorno facial. Muchas veces nombrado, pero pocas veces explicado, el contorno facial es el reborde mandibular que define la cara de cada persona. Pómulos, mejillas y mentón crean un conjunto que se va desdibujando en el proceso de envejecimiento. En la juventud, este contorno está bien marcado pero luego de los 35-40 años comienza a producirse una depresión a los lados del mentón como consecuencia del descenso de los tejidos de las mejillas.

Tratamiento: el producto de relleno capaz de devolver ese volumen perdido puede ser aplicado debajo de la piel para brindar sostén a los tejidos. Se realiza en consultorio en menos de 10 minutos. El procedimiento no es doloroso y permite una rápida reinserción en la actividad habitual. "El ácido hialurónico es un producto que posee nuestro cuerpo y que, por lo tanto, además de aportar ese volumen perdido hidrata la piel y, lo que es más importante, jamás genera rechazo o reacción alérgica", explica el Dr. Fernando Felice, director del Centro Médico Vesalio.

•Adiós marioneta. A partir de los 30 años comienzan a evidenciarse cambios en las características de la piel, y entre los 40 y los 50 es notoria la formación de arrugas y la pérdida de volumen en el rostro.

El mecanismo de producción de las arrugas estáticas como las peribucales, también llamadas de marioneta, sucede porque, con el paso del tiempo, se hacen más lentos los mecanismos celulares de la piel por lo que disminuye la formación del colágeno, elastina y del ácido hialurónico, responsable de retener agua, dar volumen y firmeza a la piel, y estimular la fabricación de nuevo colágeno. Además de los efectos de la gravedad, la dinámica de los músculos de la mímica, el tabaco, el mate, la mala nutrición e hidratación y la exposición al sol serían responsables del 80 por ciento del envejecimiento cutáneo. Asimismo, se observa una reabsorción ósea y flacidez.

Tratamiento: "El desafío que presenta la zona peribucal es poder individualizar lo que necesita cada paciente y adaptarlo, escuchando principalmente sus necesidades y expectativas.

Hecho el diagnóstico, el tratamiento se facilita con la utilización de productos de máxima calidad, como el ácido hialurónico Juvederm Volift que se aplica en las arrugas peribucales para darle nuevo sostén a esa zona del rostro", indica el Dr. Pagano. H

Tip

El ácido hialurónico se absorbe completamente con el paso del tiempo. La duración del efecto varía de 9 a 18 meses, según la concentración. Razón por la que en poco tiempo se convirtió en el favorito a la hora de tensar y dar volumen.

INYECTABLE Y NATURAL

Desde su aprobación para uso cosmético en la Argentina en 2001 por la Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnología Médica (Anmat), el uso de la toxina botulínica –comercializado como Botox– no ha dejado de crecer. Para la médica dermatóloga Rosi Flom, esta sustancia inyectable revolucionó la dermatología estética. "Siempre es efectiva, los resultados son predecibles 100 por ciento, cuando es aplicada por expertos y porque después de muchos años sigue siendo el producto que más satisfacciones da a los profesionales y a sus pacientes", dice la especialista.

¿Cómo actúa? Relajando los músculos responsables de las arrugas dinámicas, como las líneas del entrecejo, las patas de gallo, las de la frente, el borde de la nariz o el mentón. Esta relajación es reversible y, al cabo de unos meses, comienza otra vez a actuar el músculo. Si bien no hay una edad propicia para realizar este tratamiento, las estadísticas indican que el promedio es de 40 años. Dice Flom: "En pacientes jóvenes, las dosis son pequeñas porque se tratan de líneas; en cambio, en pacientes mayores, con arrugas más marcadas, las dosis son más altas".

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