La fiebre, un signo de alerta y de defensa del organismo

Salud 07/04/2014
Cuando la capacidad de nuestro cuerpo para defenderse contra lo que comúnmente llamamos microbios es inferior al propio agente patógeno, podemos caer enfermos. Una de las principales armas naturales del cuerpo es el aumento de la temperatura. En efecto, a través del aumento de la temperatura corporal, el organismo es capaz de deshacerse de un gran número de gérmenes que no son capaces de sobrevivir en un medio hostil. Esto significa que si aumenta la temperatura, el cuerpo está en guerra. Por ende, la fiebre es un signo de alerta y defensa del organismo.

¿Qué es la fiebre?

La fiebre es, de hecho, una autodefensa que se debe utilizar a favor y no reprimir: es el resultado del esfuerzo del cuerpo para hacer frente a los intrusos –bacterias, virus, hongos, parásitos– o cuando la proteína de la dieta se confunde con otras proteínas. Tratar de luchar contra los síntomas significa oponerse a un proceso de defensa, es decir, contrarrestar los esfuerzos curativos implementados de forma espontánea por el cuerpo.

La fiebre no es una enfermedad, es una señal de advertencia, y al mismo tiempo un arma de gran alcance. Tiene más de un as en la manga: no sólo sirve para aumentar la temperatura, que inactiva los virus y retrasa el crecimiento de bacterias; sino que también permite que el cuerpo se defienda mediante el aumento del ritmo cardíaco y la circulación de la sangre. Este proceso garantiza un transporte más rápido de las defensas de su lugar de producción hasta el lugar de la infección.

Con la fiebre se acelera la producción de células blancas en la sangre, se amplifica la destrucción de los microbios, se estimula la proliferación de linfocitos, y se aumenta la producción de anticuerpos. La fiebre también ayuda a neutralizar y eliminar toxinas y residuos procedentes de la batalla en curso.

En definitiva, una fiebre acompañada y supervisada es sin duda la mejor manera de recuperar la salud sin tener que utilizar supresores de síntomas (antitérmicos para la fiebre, analgésicos para el dolor y antibióticos para los microbios), que dejan el cuerpo sin medios y sin fuerza, y dejan la puerta abierta para recaídas y enfermedades crónicas.

 ¿Sabías que la fiebre es un signo de alerta y defensa del organismo? ¿Cómo sueles tratarla?

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