Cómo preparar tu piel para recibir el invierno

Mujer 05/06/2014
stamos cerca del invierno y, con él, llega también el momento apropiado para repensar la estrategia de recuperación de nuestra piel. Es momento de las “buenas resoluciones”: volver a los cuidados específicos para que retorne a su estado más óptimo. Una guía de cuidados específicos para enfrentar el cambio de estación.

La piel es el órgano que más sufre la exposición solar. No sólo hay que cuidarla sino que también es recomendable visitar al médico dermatólogo una vez finalizado el verano y repetir esta rutina en cada cambio de estación. Luego, ¡manos a la obra!, la constancia será un factor clave en la recuperación cutánea.

 

Shock de hidratación, ¡el gesto esencial!

El agua termal posee innumerables principios activos naturales, entre los cuales figuran sales minerales y oligoelementos. Gracias a su composición, baja mineralización, pH neutro, equilibrio iónico y riqueza en oligoelementos, este producto resulta indispensable para las pieles sensibles. En efecto, es naturalmente calmante y desensibilizante.

Tomada directamente de la fuente, e inmediatamente acondicionada en un medio estéril, se impone como el primer gesto matinal para comenzar la jornada. Por sus propiedades, de forma inmediata refresca, descongestiona y calma la piel. Por ello, se la indica para aliviar las irritaciones de la piel provocadas por eczemas, quemaduras, rojeces, depilación, afeitado y muchos otros estados. No tiene contraindicaciones, puede usarse las veces que se quiera y está recomendada para todo tipo de pieles.

El agua termal es un aliado en la limpieza diaria. El desmaquillante o el limpiador de rostro puede “resaltar” las irregularidades de la piel, acentuadas por un verano al sol (poros dilatados, piel que se pela, piel seca). Por ello, es recomendable pulverizar el rostro como toque final en cada limpieza, permitiendo borrar cualquier rastro o imperfección.

Otro gesto útil en este proceso es realizar una vaporización de agua termal sobre la piel del rostro antes de aplicar el cuidado hidratante. Esto beneficiará y potenciará su efecto en cada aplicación diaria.

 

Piel sedienta, arrugas pequeñas: aplicar cuidados adaptados

Algunas pequeñas arrugas pueden instalarse insidiosamente; esto es una señal de que la piel necesita agua. En estos casos, a la rutina de cuidados hidratantes se pueden incorporar los sueros.  Se imponen como una cura de hidratación cuando la piel ya no tiene los recursos internos para restablecer su equilibrio. Los sueros siempre se aplican antes del cuidado hidratante de día y actúan de forma directa, precisa y rápida sobre la piel.

 

Zoom sobre las imperfecciones… ¡Otra vez!

Las pieles con tendencia grasa atravesarán el verano sin mayores complicaciones. Ahora bien, esto no ocurrirá al regresar de vacaciones. Una producción reaccional excesiva de sebo ocasiona lo que los dermatólogos califican de efecto rebote.

Espesada por el sol, la piel grasa ya no permite evacuar este sebo por el conducto habitual y por ello será necesario apelar a cuidados específicos. Para la limpieza, es recomendable la ligereza de los geles o las aguas limpiadoras, optando -incluso temporalmente- por un cuidado “peeling” para conservar una piel lisa y una tez luminosa.

Para la fase de hidratación, en este caso de pieles mixtas con tendencia a grasa, será recomendable el uso de hidratantes en presentaciones más ligeras (emulsiones) con propiedades seborreguladoras que hidraten y matifiquen la piel.

En cuanto a las hiperpigmentaciones, las manchas actínicas se relacionan con la exposición solar y el envejecimiento cutáneo, y se acentúan con el correr del tiempo. Por eso es necesario hacer un tratamiento con despigmentantes para eliminar las manchas que pueden haberse ocasionado en el verano. De este modo se eliminan las manchas castañas de forma perceptible, se unifica la tez y se le devuelve luminosidad al rostro.

 

Más consejos

-Todo producto de tratamiento debe aplicarse en cara y cuello perfectamente limpios - mañana y noche – te maquilles o no.

-Aunque el maquillaje sea hidratante, hay que aplicar una crema de base antes.

-Exfoliá la piel adecuadamente para eliminar las impurezas. Aplicá el gel Exfoliante en el rostro con suaves masajes circulares. Esto evitará la aparición de manchas y de descamaciones en la piel ya que elimina partículas indeseables.

-Hay que utilizar cremas hidratantes, una vez al día, a cualquier edad y con todo tipo de piel. Agua es lo primero que la piel pierde.

-Hay que recordar que la efectividad nace en la constancia y, para ello, se deben usar productos que sean agradables además de efectivos.

-Utilizá cremas que conserven la humedad a lo largo del día.

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