Trabajar en casa con hijos: ¿es posible?

Mujer 28/04/2014
¿Cómo organizar los tiempos? ¿Cuándo empezar a delegar? Aquí, algunos consejos.

Conciliar la vida con el trabajo conlleva asumir varios desafíos pero también disfrutar de sus enormes ventajas. La principal, estar con tus hijos. Ellos te muestran sus dibujos, juegan con vos y se sienten protegidos. Pero ellos también reclaman la atención de la mamá y a veces no les gusta vernos trabajando en la computadora. Los chicos necesitan tiempo y dedicación y es nuestro desafío encontrar la forma de trabajar inteligentemente para poder dedicarles el tiempo que se merecen. ¿Cómo lograr eso cuando tenemos tanto trabajo por hacer?

La clave está en aprovechar al máximo las horas que dedicamos al trabajo para que sean 100% productivas. Uno de los inconvenientes fundamentales del trabajo en el hogar son las múltiples interrupciones. Aquí ya te dimos algunas claves para organizarte mejor.

¿Cuándo es el momento de delegar?

Las necesidades de varían en cada etapa del proyecto:

* Al inicio del negocio, podés estar en casa con los chicos. Como trabajás para vos misma, podés estar un poco distraída o hacer horario entrecortado. Así, le dedicás al emprendimiento algunas horas, por ejemplo, cuando tus hijos duermen la siesta.

* Si ya tenés clientes, hay más responsabilidades. Es conveniente que te encierres en tu oficina y logres la máxima concentración. En esta situación, vas a necesitar ayuda. Pedí colaboración, hacé intercambios o, de ser posible, contratá a una persona.

* Cuando ganes más clientes, necesitarás más ayuda. Delegar no es un gasto, sino una inversión. Mientras más tareas derivás a otros, más clientes tendrá y más ingresos entrarán. Para eso, buscá a alguien que haga las tareas de la casa y se ocupe de tus chicos.

Planificá tus horas

Un sistema que uso mucho es establecer las tareas más importantes del día -no más de tres- y focalizarme en ellas. Luego, puedo seguir con el resto. Es como poner en un frasco las piedras grandes primero y luego rellenar con la arena y las piedritas más pequeñas. Dale prioridad a las tareas más importantes.

Luego, creá segmentos de horas en las que nadie te interrumpa. Será tu momento de máxima concentración, el cual vas aprovechar para producir. Así, organizás el día y no terminás estresada. Mientras, cumplí con tu principal objetivo: disfrutar de tus hijos.

Te puede interesar